Tuberculosis y medio rural

Quizás, si vives en la ciudad, o, aunque vivas en un pueblo, si no tienes contacto con el mundo ganadero, no sepas que hay una bacteria que está poniendo en jaque al medio rural. Es la Mycobacterium bovis (M. bovis), más conocida como tuberculosis bovina, un bacilo estrechamente emparentado con M. tuberculosis y con M. avium, responsables de las tuberculosis humana y aviar respectivamente.

Este germen ha existido siempre y su hospedador principal es el ganado vacuno, aunque eso no significa que sólo se encuentre en vacas, sino que también ha sido aislado en humanos, ovejas, cabras, caballos, cerdos, jabalíes, ciervos, perros, gatos, zorros, visones, tejones, hurones, ratas, ardillas, nutrias, liebres, topos y linces entre otros. Esto es, no solo la transmite el ganado, sino también los animales salvajes.

Si ha existido siempre, te preguntarás porqué está poniendo ahora en peligro al medio rural. La razón es que durante los últimos años se están produciendo más casos de animales de granja que dan positivo a la prueba para detectar la tuberculosis bovina, y el motivo principal es el aumento de la población de fauna silvestre. Cada vez hay menos gente en el medio rural y también menos cazadores, es decir, que la fauna silvestre cada vez tiene menos “depredadores” que regulen la población, práctica que se ha desarrollado durante siglos, y al haber menos gente en el medio rural, tienen más territorio disponible. El problema es que al haber más población de fauna silvestre, es más difícil para los animales encontrar alimento, por lo que se acercan más a las granjas y a las zonas donde se encuentra el ganado. Es cierto que la ganadería extensiva y la fauna silvestre siempre han interactuado, pero es ahora, debido a este aumento demográfico de los animales salvajes, cuando más se están acercando los últimos a los primeros.

La tuberculosis bovina se controla en todas las granjas realizando una prueba individual para cada animal. En España, según el programa nacional de saneamiento ganadero, se exige el sacrificio del animal que haya dado positivo en los análisis de tuberculosis. Sin embargo, no se realizan pruebas, por razones obvias, a la fauna silvestre, por lo que aunque una granja esté libre de la bacteria, el contacto con los animales salvajes puede producir que la enfermedad aparezca en una ganadería sana. La vía principal de infección es la respiratoria, es decir, al inhalar las gotículas infectadas que un animal enfermo ha expulsado. Un animal enfermo, puede propagar la bacteria a través de exudados provenientes de lesiones específicas (como abscesos, fístulas o úlceras), y también a través de las heces, secreciones nasales, leche, orina, sangre, secreción vaginal y esperma. Por lo que un único individuo puede contagiar a muchos.

Una vez entendido el funcionamiento de Mycobacterium bovis, querrás saber cómo está poniendo en peligro a nuestros pueblos. La ganadería extensiva es la actividad que más población fija en el medio rural, ya que requiere de alguien que esté continuamente pendiente de los animales, pues estos, como los humanos, necesitan comer y beber a diario, y además, se enferman, dan a luz… así que necesitan de mínimo una persona que les cuide. La ganadería intensiva también fija población, solo que al estar todo mucho más automatizado, se necesita de menos mano de obra. Según algunos estudios, por cada empleo que crea la ganadería intensiva, se destruyen tres. Otras actividades desarrolladas en el medio rural como la agricultura, también fijan mucha población, sin embargo, al no necesitar de esa atención permanente, cada vez hay más gente que se dedica a la agricultura que vive en ciudades o pueblos grandes en vez de en la localidad donde se hallan sus cultivos. El turismo, que también es una de las principales fuentes económicas del medio rural, suele generar empleo en épocas muy concretas, por lo que finalizada la temporada, la gente vuelve a vivir a las ciudades. Por otro lado, el saneamiento ganadero está llevando al sacrificio a rebaños enteros por dar positivo a M. bovis, con lo que muchas familias se están quedando sin su medio de vida. Si la ganadería extensiva, como se ha comentado, es la que fija población en el medio rural, y, además, proporciona importantes servicios ecosistémicos, si se sacrifican rebaños enteros por la presencia de animales positivos a T. bovis, entonces, ¿quién quedará en los pueblos? y, si obligan a desaparecer a los productores de alimentos, entonces, ¿qué comeremos?.

El pasado viernes, Nel Cañedo Saavedra, ganadero asturiano, publicaba en su muro de facebook el vídeo que compartimos en esta entrada. Un vídeo lleno de razón y de rabia. De la rabia que produce el saber que están destruyendo la profesión más bonita que existe, la de pastor, una de las más antiguas y, sin duda, la que más ha hecho para moldear los ecosistemas que nos rodean, así como en la transmisión de la cultura popular; la rabia que produce saber que están acabando con el medio rural, con todo lo que conlleva.

Otru atropellu más. ( En sofitu de Fidel, ganaderu de Cabuérniga, ultraxáu pola administración)

Publicado por Nel Cañedo Saavedra en Viernes, 10 de febrero de 2017