Si te llaman oveja negra…

¿Alguna vez te han dicho que eras la oveja negra en tono negativo? Pues seguro que quien te lo dijo no era pastor, por lo menos no era un pastor aragonés, porque aquí las ovejas negras, que se conocen como “martas”, son las que protegen al resto y todos los rebaños quieren tener una.

Pero vayamos poco a poco: ¿Qué son las martas?

Las martas son aquellas ovejas negras que no tienen ni un pelo blanco. Cuentan los pastores que “no se les puede hacer sangre”, ya que son sagradas y si se les hace daño se pueden “enfadar” y traer “la maldición al rebaño”, así que no les cortan el rabo, como se hace con el resto de ovejas para facilitar la monta; ni se les ha hecho nunca la marca de la casa. Se dice que estas ovejas evitan que caigan rayos al rebaño durante las tormentas, y también protege a las ovejas blancas de que se vuelvan “modorras” (término bajo el que se conoce popularmente a las ovejas que tienen enfermedades relacionadas con el sistema nervioso). Antiguamente, en las casas donde nacía alguna oveja negra, tenían que cederla al rebaño comunal, para que protegieran a todas las ovejas del pueblo.

Y… ¿De dónde viene esta creencia de que las ovejas negras protegen de los rayos?

José Damián Dieste, en su libro “Esquilas y estrellas” relaciona esta cualidad de las ovejas negras con las culturas precristianas, en las que se creía que existían los dioses de la luz y los dioses de la oscuridad, siendo estos últimos los que enviaban las tormentas. Cuenta Dieste que en la cultura indoeuropea el dios Indra era uno de los dioses de la oscuridad, concretamente el dios de la tempestad y cuyo símbolo era el rayo. Los dioses gregarios de Indra eran los Maruts, que significa “nacidos de la carcajada del rayo”. Curiosamente Marut y marta tienen la misma raíz etimológica, así que es probable que al ser negras, el imaginario popular las relacionara con los dioses de la oscuridad y que les protegerían de estos, lo que les llevó a bautizarlas de esta manera.

A día de hoy, ¿aún se cree en que las ovejas negras son protectoras?

Lo cierto es que aunque los pastores de hoy desconocen el origen de esta superstición, son muchos los que afirman haber comprobado ellos mismos como los rayos caen en los rebaños que no llevan ovejas negras y cómo los que llevan al menos una oveja de este color, nunca son atacados. Cuenta Rafael Andolz en su libro “El Pirineo. Cuéntamelo, yayo” una anécdota de un rebaño al que cayó un rayo y todas las ovejas muertas resultaron ser de una casa en la que no había ninguna oveja negra. También menciona a un pastor que por no contar a todas las ovejas del rebaño, se limitaba a contar solo a las negras, sabiendo así que si faltaba alguna negra, faltaría seguro alguna blanca, pero que si estaban todas las negras, estaban seguro todas las blancas. Mi amigo Luis, pastor panticuto, dice que él siempre lleva al menos una oveja negra y nunca ha caido un rayo en su rebaño. Pero como parece que no está muy bien visto creer en estas cosas, él dice que lo hace más que nada porque cuando deja al ganado solo en las montañas, las encuentra más fácilmente si hay alguna negra. Sin embargo, a mí no me engaña, yo se que las lleva porque protegen al resto del rebaño, y prueba de ello es que sus ovejas negras no tienen ni un pelo de blancas.

¿Puede haber rebaños enteros de ovejas negras?

Sí, de hecho los hay. Aunque en razas como la rasa aragonesa o la churra tensina, que son las razas más comunes en las zonas donde se las considera protectoras, la mayoría de las ovejas son blancas, se dan algunos ejemplares que son completamente negros (las martas), sin embargo, existen en otras zonas razas que son completamente negras. Es el caso, por ejemplo, de la merina negra. En algunos escritos de la época romana se hace referencia a las ovejas que los romanos se encontraron cuando llegaron a la parte meridional de la Península Ibérica, y los ejemplares que describen cumplen con las características raciales de la merina negra. Esto es, la famosa oveja merina, en origen, habría sido completamente negra. Por desgracia, este ecotipo de la oveja merina ha ido disminuyendo en numero de animales llegando a extinguirse en España y quedando solo ejemplares en Portugal. En la actualidad, esta raza está recuperándose, encontrándose ejemplares pastando en los olivares de la misma ciudad de Cáceres. El mayor rebaño de esta raza en España se encuentra en Siruela (Badajoz), y además de en Extremadura también hay rebaños en Andalucía y Castilla y León. Otra raza que es muy conocida y que también tiene una variedad negra que se encuentra al borde de la desaparición es la oveja manchega, con cuya leche se elabora el queso manchego. En la actualidad solo quedan 15 rebaños con ovejas manchegas negras, frente a los 158 en los que hay ovejas manchegas blancas.

Así que ya sabes, la próxima vez que te llamen oveja negra, les dices que a mucha honra 😉