De mayor quiero ser pastora

Artículo publicado originalmente en aragonés en el suplemento Escolar del Heraldo de Aragón el 7 de febrero de 2018.

Este artículo se puede leer en aragonés aquí.

El otro día en la escuela, la profesora nos preguntó qué queríamos ser de mayores. Mi amiga Ixeya dijo que quería ser médico, y Ana, bombera. Yo no. Yo quiero ser pastora, como mi abuelo, que siempre nos cuenta las historias de cuando de muy joven estuvo de repatán, y subía a puerto con las ovejas, alguna cabra que tenían y los chotos, además de los cans de chira y un par de mastines. Los mastines se enfrentaron alguna vez con algún oso mientras pasaban la noche a la intemperie.

Nos cuenta siempre el abuelo que se abrigaban con jerseys hechos con lana de sus ovejas, y que las ordeñaban y hacían un queso buenísimo. También subían truchas para soltarlas en los ibones. Cuando se moría algún animal, cuenta que dejaban que se lo comieran los buitres, alimoches y quebrantahuesos, ¡y que empleaban flores para curar a los animales!

El abuelo cuenta que le gustaba tallar con la navaja, y que a menudo estaba con un ojo en el rebaño y el otro mirando fijamente la rama de boj que estaba convirtiendo en cuchara.

Yo de mayor seré pastora, igual que él, y pasaré las noches de verano mirando las estrellas desde mi mallata.

Vocabulario:
Repatán: aprendiz de pastor
Puerto: paso entre montañas donde son abundantes los pastos de los que se alimenta el ganado.
Ibón: lago de alta montaña
Mallata: una mallata es un lugar en mitad del campo o de la montaña que sirve como refugio al ganado y los pastores en las noches que se dedican al pastoreo o la trashumancia, en zonas al aire libre.