Entrevista a Francisco de Asís Ruiz, coordinador de la Escuela de Pastores de Andalucía

Francisco de Asís Ruiz Morales es uno de los mejores conocedores del sector caprino en España. Es director regional de la Asociación Internacional del Caprino (IGA) para Europa Occidental y trabaja como técnico del Área de Economía de la Cadena Agroalimentaria del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria (Ifapa) de Granada. Es el coordinador de la Escuela de Pastores de Andalucía, que este año celebra su octava edición en la Comarca de la Sierra Norte de Sevilla, y se ha asomado a esta mallata para hablarnos de ella 🙂

¿Cómo y por qué se creó la Escuela de Pastores de Andalucía?

El principal motivo por el que se crea la Escuela de Pastores de Andalucía allá por el año 2010 es la de dar una alternativa laboral en el ámbito ganadero pastoril. Para ello las Consejerías de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural y la de Medioambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, junto a diferentes agentes del sector ganadero extensivo andaluz donde estaban asociaciones de ganaderos, centros de investigación, universidades…, dieron el paso en la creación de esta acción formativa

También la Escuela persigue desde su creación otros objetivos, como son: i) potenciar el reconocimiento social de la profesión de ganadero pastor y, por ende, garantizar la supervivencia de un amplio y valioso patrimonio histórico y cultural que ha sido transmitido generación tras generación ii) preservar el medioambiente y en particular los espacios naturales protegidos mediante el mantenimiento de la ganadería extensiva, iii) conservar la biodiversidad a través del mantenimiento de las razas autóctonas de animales domésticos, algunas de ellas catalogadas en peligro de extinción, y la mayoría en sistemas en pastoreo y como no iv) poner en valor los productos obtenidos del pastoreo.

¿Cómo funciona?

Alumnos de la Escuela de Pastores de la edición de 2016 con pastor de cabra Malagueña.

La Escuela tiene una duración de 4 meses, donde se van intercalando periodos de teoría y prácticas. En total 10 semanas de teoría con salidas a campo semanales y 6 semanas de prácticas, en periodos de 2 semanas con pastores-tutores. En total 300 horas de teoría y 240 de prácticas con un enfoque totalmente dirigido a la ganadería extensiva. Con esta formación, como es lógico, tienen acceso a las ayudas de nueva incorporación y además, a la formación que se le demanda en el ámbito de bienestar animal, tanto en la explotación como en el transporte.

Una de las cosas que diferencia a la Escuela de Pastores de Andalucía del resto de Escuelas, es su carácter itinerante, es decir, cada año cambiamos de sede. Hay un periodo inicial que sí es fijo en las instalaciones del IFAPA de Camino de Purchil en Granada, de aproximadamente 5 semanas, y posteriormente se traslada a una comarca ganadera de las existentes en Andalucía. La diversidad de sistemas ganaderos en Andalucía ha hecho que cada año se le dé una oportunidad a uno de estos modelos pastorales.

También le damos mucha importancia a las razas autóctonas andaluzas, en cada edición alguna de las asociaciones de raza participa de manera muy activa al estar el sistema ganadero elegido ligado a una o varias de ellas. Además intentamos que a lo largo del curso visitar el máximo de explotaciones que tengan alguna de las 12 razas autóctonas de ovino y caprino presentes en Andalucía, el año pasado fueron un total de 7 razas las que se visitaron.

¿Cuál es el perfil de los candidatos y qué aspectos se valoran en la selección?

El perfil del candidato más repetido es joven, hijo/a de ganaderos que van a realizar el relevo generacional de la explotación de sus progenitores. Tras estos pues, existe bastante heterogeneidad, gente que busca trabajar por cuenta ajena en una ganadería, otros con idea de instalar una quesería y dan el primer paso formándose en la ganadería, y también neo-rurales que quieren dar un giro en su vida a través de un proyecto pastoral.

Para la selección se valoran diferentes aspectos, pero principalmente que la persona traiga un plan de futuro convincente ligado a la ganadería extensiva. Hay una comisión de selección formado por pastores-tutores, personal de la Escuela y de entidades ganaderas de la zona donde se celebrará ese año la escuela.

¿Cuántas mujeres hay entre el alumnado?

Desde que coordino la Escuela, la participación femenina está en torno al 25 %, con años con más participación y otros con menos.

¿Y entre el profesorado?

Entre el profesorado de los 49 profesores que participaron en la edición anterior, casi el 40% son mujeres.

¿Quiénes son los profesores?

Francisco de Asís Ruiz junto a José Millán, pastor tutor de la Escuela de Pastores de Andalucía.

El profesorado de la Escuela es muy variado, como indicaba anteriormente en la parte teórica participaron casi 50 profesores, donde había desde secretarios técnicos de Asociaciones de razas, personal de todos los ámbitos de la administración, ganaderos/as, queseros, veterinarios,…

En cuanto al periodo de prácticas tenemos un catálogo de alrededor de 75 pastores donde el alumno puede elegir. El pastor-tutor debe realizar previo a recibir alumnos en su explotación, un curso de formación en didáctica de 20 horas. Este curso se realiza en cada una de las zonas donde se ubica la Escuela, previo al primer periodo de prácticas que tienen los estudiantes.

¿Cuál es el porcentaje de inserción laboral [en el sector] de los participantes?

El porcentaje de inserción laboral está en torno a un 60% de los participantes, teniendo en cuenta a alumnos que se instalan como pastores a través de un relevo generacional o una primera instalación y a los que trabajan por cuenta ajena en alguna ganadería o empresa relacionada con el sector

¿Qué ha conseguido la Escuela de Pastores desde su puesta en marcha en el año 2010?

Alumnos de la edición de 2017 en visita técnica con agentes del Parque Nacional de Sierra Nevada.

La Escuela de Pastores de Andalucía ha conseguido formar en estos años a personas que se van a dedicar a la ganadería extensiva en muchos aspectos que hoy en día se les va a demandar desde diferentes frentes, les va a facilitar su día a día en la explotación y les ha dado otra visión más sostenible de su actividad futura.

En segundo lugar, la Escuela de Pastores es un punto de encuentro de los dos niveles en los que se mueve la ganadería extensiva, por un lado la ganadera en sí con todos los aspectos ligados a la producción, comercialización, empresa y relación con la administración competente; y por otro lado la parte medioambiental donde la ganadería pastoral tiene su medio.

Y por último, este sector se hace más visible para la sociedad andaluza a través de la propia Escuela, ya que suele tener bastante seguimiento por parte de los medios de comunicación.

A pesar de todos estos resultados, pienso que aún tenemos muchos retos que conseguir a través de la Escuela de Pastores en Andalucía

¿Crees que debería replicarse la Escuela de Pastores en otras comunidades autónomas?

Claro que sí, de hecho ya ocurre en otras regiones como País Vasco o Cataluña, y aparecen nuevos proyectos en otras para su instalación. Las Escuelas de Pastores pueden ser el escaparate para mostrar las bondades de esta actividad y el punto de encuentro de todos los actores de este sector donde debatir problemas, dar soluciones y avanzar en un futuro mejor para los pastores y pastoras de España.

La Escuela de Pastores busca formar a personas para que se puedan dedicar a la ganadería, tengan o no vinculación previa con este sector, en zonas rurales, fijando así población en los pueblos: ¿por qué es importante que haya gente habitando el medio rural y cómo puede conseguirse esto a través de la ganadería extensiva?

Alumnos de la edición de 2017 con ganadera de raza Murciano-granadina

La ganadería extensiva realiza una serie de funciones en las zonas donde se ubican, que en nuestro caso coinciden con zonas de montaña o agrícolas donde el binomio agricultura-ganadería ha funcionado durante generaciones, estas zonas suelen ser zonas rurales. La actividad pastoral desde un punto de vista económico debería generar una serie de funciones: función primaria como actividad económica que sostiene al propio ganadero/a y su familiar, función secundaria debido a la necesidad de otros servicios ligados: veterinarios, alimentación, queserías, mataderos… que generan una red dependiente de la ganadería; y una gran cantidad de funciones, mal llamadas terciarias, que englobamos en dos: i) medioambientales como el mantenimiento de paisaje, la prevención de incendios, la preservación de la biodiversidad o la mejora de las condiciones del suelo cada día más valoradas por la sociedad, y ii) sociales donde estaría la fijación de la población, el mantenimiento de productos tradicionales, la continuación de una cultura ligada al pastor, etc…

Por tanto tenemos un sector vertebrador de muchas zonas en España, y un sector donde la gente que trabajamos para él debemos de dar a conocer todos estos outputs que están produciendo, desde productores de alimentos hasta mantenimiento de ecosistemas.