¡Enhorabuena, Loporzano!

Cuatro años. Sí, parece que fue ayer cuando conocí a las compañeras de la Plataforma Loporzano Sin Ganadería Intensiva, pero han pasado ya cuatro años.

¡Cómo olvidarme de aquél mes de marzo! Mi vida había cambiado inesperadamente tras encontrar trabajo en Aragón, todo fue rápido y tuve que dejar mi amada Cantabria para volver a casa. Pero algo estaba cambiando en Aragón, hacía unos meses que seguía por las redes a un colectivo vecinal que había surgido en Loporzano y que se oponía a la instalación de explotaciones de ganadería industrial en el municipio. Mi vuelta a casa llegó con una invitación de Amigos de la Tierra Aragón para dar una charla sobre la sostenibilidad de la ganadería a la que asistieron dos mujeres increíbles de Loporzano. Desvirtualizamos y el flechazo fue instantáneo.

Al mes siguiente asistí a la manifestación que organizaron para mostrar al mundo entero el maravilloso ecosistema que estaba en peligro de desaparecer si se aprobaba la instalación que habían solicitado de dos explotaciones de porcino en el municipio. Había un montón de gente y yo ya quedé profundamente enamorada de ese paisaje y, sobre todo, de sus gentes, de su lucha, de su amor por su pueblo.

La verdad es que en estos cuatro años no conozco ningún pueblo en Aragón, y dudo que lo haya en el resto del estado, que haya luchado tanto por su municipio, y que haya organizado tantas actividades con tan pocos recursos como Loporzano: un encuentro estatal de ganadería y medio ambiente, el AbaDíaFest (un encuentro plagado de eventos: charlas, café-tertulia, conciertos, talleres, mercado con productores locales…), el Día de las Vías Pecuarias…  Y esto por no mencionar las decenas de charlas que han dado por toda España. Si hay alguien que se ha pateado la «España Vaciada» este año para luchar contra uno de los motivos que provocan la despoblación (la ganadería industrial) han sido las gentes de este municipio oscense. Han creado red con personas productoras, movimientos ecologistas y de defensa del territorio de toda la provincia de Huesca, y también de toda España… De hecho, son la semilla de la que ha brotado la Coordinadora estatal Stop Ganadería Industrial. Han sido y son ejemplo de lucha. Merecedores, en mi humilde opinión, de un Premio Goldman. Los Greta Thunberg de la península.

Hace tan solo unos días, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón les daba la razón y paralizaba la construcción de un complejo porcino de más de 1.200 cabezas en el interior del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Según señala el diario Arainfo, la sentencia interpreta que “lo que se pretende autorizar ahora no es propiamente una actividad agro-ganadera, sino una industria”, remarcando lo que es en realidad la ganadería intensiva.

El camino ha sido duro, un golpe tras otro, abogados y mucho desgaste físico y mental, pero sin duda ha merecido la pena. Unas pocas personas en un lugar minúsculo a la sombra de una sierra desconocida, han conseguido que el mundo siga siendo hermoso. Gente pequeña, haciendo cosas grandes…

Por si no os dan el Goldman que mereceis, aquí tenéis el Premio Mallata (que está lejos de cualquier premio que concedan por ahí, pero está concedido con más amor y admiración que cualquiera de ellos), por vuestra lucha, por vuestra pasión y por vuestra gran conciencia y gran corazón. Gracias por tanto, ¡y enhorabuena!