Una de pollo sin drogas, por favor

En el mes de marzo, la cadena de comida rápida McDonald’s, anunciaba su decisión de dejar de vender en los EE UU pollo tratado con antibióticos, ante la pérdida de clientes que se van a Chipotle o Panera, cadenas que garantizan el bienestar animal y la venta de productos de cercanía y libres “de drogas”. Por esta razón, las campañas publicitarias más recientes en EE UU de la compañía, inciden en la venta de productos “limpios” y “naturales”. Eso sí, la información sobre la parada de la venta de pollos tratados con antibióticos no es del todo cierta, ya que la cadena continuará comprando pollos a ganaderos que utilicen el ionóforo, un antibiótico utilizado en veterinaria pero no en medicina humana.

Aunque dicha decisión, de momento, sólo afectará a los establecimientos que McDonald’s tiene en Estados Unidos, en Europa varios países ya han reducido el uso de antibióticos, mientras que desde Bruselas se gestiona el trasladar esta medida a todos los estados miembros. Sin embargo, la industria farmacéutica está presionando para que esto no suceda, ya que el 80% del total de antibióticos producidos por las farmacéuticas, son utilizados en animales de abasto.

¿Por qué consumir carne libre de antibióticos?

La ganadería intensiva se basa en la cría del mayor número de animales, en el menor espacio y tiempo posible. Por lo que los animales se crían hacinados en condiciones de higiene y de bienestar muy deficientes, lo que los hace especialmente sensibles a las enfermedades. Por esta razón, en este tipo de producción, se suministran antibióticos y otro tipo de fármacos sistemáticamente a los animales, antes de que enfermen, como medida de prevención. Estas acciones, implican el que cuando luego el consumidor ingiera los productos derivados de estos animales (carne, leche, etc…), ingieran al mismo tiempo residuos de dichos antibióticos, creando resistencias.

Según datos del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades Infecciosas en EEUU, se calcula que en ese país unas 23.000 personas mueren al año y unos dos millones enferman por virus y bacterias que han desarrollado resistencia a los antibióticos, debido a un uso excesivo de los mismos.

En definitiva, consumir productos libres “de drogas” es beneficioso no sólo para los animales -que son criados en mejores condiciones-, sino también para nuestra propia salud.

Desde la plataforma Avaaz.org quieren hacer un llamamiento a los eurodiputados de Agricultura y Sanidad, bajo el título Paremos la crueldad y salvemos vidasPara apoyarlo pincha aquí.

Para más información: http://www.meatwithoutdrugs.org/