La ganadería ecológica es beneficiosa para las aves

Noticia publicada originalmente en Divulga UNED el 3 de junio de 2019.

La ganadería ecológica tiene un impacto muy positivo en la biodiversidad, así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Helsinki y publicado en la revista científica PLOS ONE, según el cual, el número de aves en ambientes agrarios se ve aumentado en las proximidades de las granjas ecológicas. El estudio también recalca la importancia de las subvenciones destinadas a fomentar buenas prácticas ambientales en la agricultura, demostrando que éstas tienen un impacto positivo en la biodiversidad, según publica en un comunicado la Universidad finlandesa.

Las poblaciones de aves en zonas agrarias han disminuido en toda Europa. Con el objetivo de revertir esta situación, la Unión Europea, a través de la Política Agraria Común, ofrece ayudas para implementar medidas beneficiosas con el medio ambiente. A pesar de la gran cantidad de ayudas que se destinan al sector agrario, los efectos para la biodiversidad de estas subvenciones, han sido poco estudiados.

En este sentido, la investigadora del Departamento de Ciencias Agrarias de la Universidad de Helsinki, Irina Herzon, destaca que “las subvenciones en la agricultura constituyen una porción sustancial del presupuesto de Unión Europea y son la forma más significante de mejorar las condiciones naturales. La financiación debería asignarse a medidas que beneficien al máximo la biodiversidad”.

Cabe señalar que la producción ecológica tiene como objetivo generar alimentos de origen animal sin emplear sustancias químicas artificiales ni organismos modificados genéticamente, estando muy limitado el empleo de antibióticos y otros fármacos para el tratamiento de enfermedades, y prohibido su uso como preventivos. Además, los animales disponen de acceso a pastos y pueden desarrollar los comportamientos naturales típicos de su especie, es decir, gozan de un mayor bienestar animal.

En el caso de Finlandia, la mayoría de las granjas ecológicas se dedican a la producción de vacuno y los animales tienen accesibilidad total al pasto durante los meses de verano. Debido a la presencia del ganado, y por consiguiente del estiércol que estos animales generan, sumado a la diversa vegetación que constituyen los pastizales, estas zonas se ven favorecidas con la presencia de multitud de insectos, que, a su vez, proveen de alimentación a las aves. En los resultados del estudio desarrollado por el equipo de Herzon, que está basado en los transectos de las aves llevados a cabo por Luomus y en datos regionales de ayudas agroambientales y climáticas, se refleja que las ganaderías ecológicas finlandesas resultan ser especialmente positivas para las aves insectívoras, especialmente para las poblaciones de golondrinas y estorninos.

Aleksi Lehikoinen, investigador de la Academia de Finlandia en el Centro de Historia Natural de Luomus, organización auspiciada por la Universidad de Helsinki, señala que “debido a las cifras decrecientes, la golondrina común y el avión han sido declaradas especies amenazadas en Finlandia, una situación que podría mejorar al incrementar la proporción de ganaderías ecológicas. Esto es algo en lo que todo el mundo puede influir a través de sus decisiones de compra diarias y favoreciendo la producción ecológica”.

Los responsables de la investigación inciden en la importancia de determinar la efectividad de las medidas requeridas por las ayudas agroambientales y climáticas concedidas a la granjas para poder mejorar la biodiversidad en las tierras destinadas a la agricultura de la manera más rentable posible gracias a medidas financiadas con fondos públicos.

Read More

Curso en Gestión de enfermedades en la interfaz fauna-ganadería

Existe un reconocimiento cada vez mayor de la importancia que la transmisión de patógenos en la interfaz fauna-ganadería puede tener en la epidemiología de enfermedades que afectan a la agronomía, a la salud humana y a la biodiversidad. En un mundo de rápida transformación, la actividad humana ha modificado profundamente la interfaz entre poblaciones humanas y faunísticas. La gestión efectiva de los riesgos de enfermedades en la interfaz fauna-ganadería tiene que ser sostenible, basada en conocimientos sólidos de epidemiología y ecología, y debe buscar el equilibrio entre los requisitos de conservación de la biodiversidad, de protección de la salud humana y de bienestar social y económico.
Al finalizar el curso, los participantes habrán adquirido:
– Una mejor comprensión de la relevancia de la interfaz fauna-ganadería en la transmisión de enfermedades.
– Conocimientos aplicados sobre las herramientas y procedimientos epidemiológicos utilizados para entender las infecciones animales en la interfaz fauna-ganadería.
– Información básica sobre metodologías de seguimiento, vigilancia y control de infecciones.
– Conciencia sobre los aspectos socioeconómicos de la gestión de enfermedades en la interfaz fauna-ganadería.
– Experiencia práctica en la resolución de problemas y la toma de decisiones en situaciones de infecciones compartidas en la interfaz fauna-ganadería.

Organización

El curso está organizado conjuntamente por el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM), a través del Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza (IAMZ), y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria. El curso se celebrará en el Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza, con profesorado de reconocida experiencia, procedente de universidades, centros de investigación y servicios de la administración de diversos países.
El curso tendrá una duración de una semana y se desarrollará, en horario de mañana y tarde, del 26 al 30 de noviembre de 2018.

Admisión

El curso está diseñado para 25 participantes con titulación universitaria. Está dirigido a profesionales de la prevención y control de enfermedades en ganadería o fauna, del sector público o privado, por ejemplo autoridades competentes de los servicios de sanidad animal y organismos reguladores, veterinarios, ganaderos, gestores de fauna, asesores técnicos e investigadores.
Dada la diversa nacionalidad de los conferenciantes, en la selección de candidatos se valorarán los conocimientos de inglés, francés o español, que serán los idiomas de trabajo del curso. La Organización facilitará la interpretación simultánea de las conferencias en estos tres idiomas.

Inscripción

La solicitud de admisión deberá realizarse online en la siguiente dirección: http://www.admission.iamz.ciheam.org/es/
Deberá adjuntarse el curriculum vitae y copia de los documentos acreditativos del curriculum que el solicitante considere más significativos en relación con el tema del curso.
El plazo de admisión de solicitudes finaliza el 10 de septiembre de 2018.
Los candidatos que deban obtener autorización previa para participar en el curso, podrán ser admitidos a título provisional.
Los derechos de inscripción ascienden a 500 euros. Este importe incluye exclusivamente los gastos de enseñanza.

Becas

Los candidatos de países miembros del CIHEAM (Albania, Argelia, Egipto, España, Francia, Grecia, Italia, Líbano, Malta, Marruecos, Portugal, Túnez y Turquía) podrán solicitar becas que
cubran los derechos de inscripción, así como becas que cubran los gastos de viaje y de estancia.
Los candidatos de otros países interesados en disponer de financiación deberán solicitarla directamente a otras instituciones nacionales o internacionales.

Seguros

Será obligatorio que los participantes acrediten, al inicio del curso, estar en posesión de un seguro de asistencia sanitaria válido para España. La Organización ofrece, a aquellos participantes que
lo soliciten, la posibilidad de suscribirse a una póliza colectiva, previo pago de la cantidad estipulada.

Organización pedagógica

El curso exigirá a los participantes un trabajo personal y una participación activa. Las características internacionales del curso favorecen el intercambio de experiencias y puntos de vista.

Las conferencias se complementarán con ejemplos aplicados, presentación de casos de estudio reales, trabajo práctico sobre procedimientos de muestreo, debates y una visita técnica para ilustrar
los riesgos relacionados con la fauna en ganadería intensiva y extensiva.

Además, durante el curso los participantes trabajarán en grupos sobre ejercicios prácticos para diseñar estrategias de vigilancia y control de infecciones en la interfaz fauna-ganadería en distintos escenarios. Este ejercicio les permitirá aplicar la teoría a la práctica.

Antes del comienzo del curso se proporcionará a los participantes material introductorio de lectura, y se les invitará a preparar un resumen indicando cuáles son, en su opinión, las cuestiones más importantes relacionadas con las enfermedades en la interfaz fauna-ganadería en sus países o regiones. Estos resúmenes se distribuirán a los conferenciantes y al resto de participantes.

Programa

  1. Introducción y principios básicos (2 horas)
    1.1. Relaciones huésped-patógeno-vector-entorno
    1.2. Distribución de la población de fauna y tendencias
    1.3. ¿Qué es la interfaz fauna-ganadería?
    1.4. ¿Por qué son relevantes las infecciones compartidas? Ejemplos
    de situaciones que pueden requerir gestión
    1.5. ¿Cuál es la finalidad de la gestión?
    1.6. Marco institucional y dimensión “Una Salud”
  2. Comprender la infección en la interfaz (3 horas)
    2.1. Dinámica y complejidad de las infecciones en la fauna
    2.2. Investigaciones epidemiológicas
    2.2.1. Tipos de investigaciones epidemiológicas
    2.2.2. Evidencias experimentales
    2.2.3. Análisis de factores de riesgo
    2.3. Retos de las infecciones en la fauna
    2.3.1. Recopilación de datos: ¿cuáles y cómo?
    2.3.2. Herramientas de análisis
    2.3.3. Interpretación de datos incompletos
  3. Seguimiento y vigilancia (3 horas)
    3.1. ¿Cuál es el propósito?
    3.2. Distintos enfoques para necesidades diferentes
    3.3. Seguimiento integrado de patógenos, poblaciones y ambientes
    3.4. Identificación de puntos conflictivos
    3.5. Utilización de nuevas herramientas moleculares
  4. Estrategias de gestión (8 horas)
    4.1. Aceptación, control o erradicación
    4.2. Visión general de opciones de intervención: ventajas e inconvenientes
    4.3. Prevención de la propagación de infecciones
    4.3.1. Translocación de ganadería y fauna
    4.3.2. Gestión de las interacciones entre ganadería y fauna
    4.3.2.1. Barreras a distintas escalas
    4.3.2.2. Manejo del ganado
    4.3.3. Gestión de residuos
    4.4. Gestión de poblaciones
    4.4.1. Disminución de la densidad de las poblaciones: sacrificio
    selectivo, esterilización, etc.
    4.4.2. Eliminación selectiva
    4.4.3. Gestión de hábitats
    4.5. Control de enfermedades transmitidas por vectores
    4.6. Medicación
    4.6.1. Vacunación
    4.6.2. Tratamiento
    4.7. Combinación de metodologías
    4.7.1. Zonificación y compartimentación
    4.7.2. Gestión adaptativa
    4.7.3. Control integrado de enfermedades
    4.8. Evaluación del efecto de la intervención
    4.9. Impactos ecológicos de las intervenciones
  5. Dimensión socioeconómica (2 horas)
    5.1. Análisis coste-beneficio
    5.2. Implicación de las partes interesadas
    5.3. Consideraciones éticas
    5.4. Importancia de la obtención de pruebas
    5.5. Comunicación del riesgo y toma de decisiones
  6. Modelización (1 hora)
    6.1. Dinámica de la infección
    6.2. Simulación de la gestión
    6.3. Modelos socioeconómicos
    6.4. Utilización de la modelización para informar al decisor
  7. Estudios de caso (3 horas)
    7.1. Tuberculosis
    7.2. Gripe aviar
    7.3. Peste porcina africana
    7.4. Leishmaniosis y Fiebre del Valle del Rift
  8. Trabajo práctico (11 horas)
    8.1. Demostración de recogida, manejo y almacenamiento de
    muestras
    8.2. Trabajo en grupo sobre vigilancia y gestión basado en estudios
    de caso
    8.3. Visita técnica: la interfaz en la práctica – riesgos relacionados
    con fauna en ganadería intensiva y extensiva
  9. Comentarios finales y debate (2 horas)

Conferenciantes invitados

M.C. ARNAL, Univ. Zaragoza (España)
G. CÁCERES, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Madrid (España)
D. DELAHAY, APHA (Reino Unido)
G. ENTICOTT, Cardiff Univ. (Reino Unido)
D. FERNÁNDEZ DE LUCO, Univ. Zaragoza (España)
E. FERROGLIO, Univ. Torino (Italia)
C. GORTÁZAR, IREC (Univ. Castilla-La Mancha y CSIC), Ciudad Real (España)
J.R. LÓPEZ-OLVERA, Univ. Autònoma Barcelona (España)
F. SMITH, APHA (Reino Unido)

Información completa y actualizaciones aquí.

Read More

Carta de los ganaderos de ovino y caprino de la Sierra Norte de Madrid

Att. Ilmo. Sr. Jaime González Taboada
Consejero Medio Ambiente, Administración Local
y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid
C/ Gran Vía, 3, 6ªplanta
28013 Madrid

En Buitrago del Lozoya, a 1 de agosto de 2016.

Estimado Consejero Señor Taboada,
Los abajo firmantes, ganaderos todos de ovino y caprino en zona con presencia constatada de lobos, así como ganaderos afines y organizaciones sensibles a esta problemática, le escribimos la presente carta desde la posición de indefensión que la política ambiental en España y más concretamente en la Comunidad de Madrid nos deja ante la presencia de este depredador.
Como especie protegida que es, entendemos que no puede haber un control cinegético de la especie, pero también esperamos dicha comprensión desde la Administración que usted encabeza.

[cml_media_alt id='1453']wolf-931227_960_720[/cml_media_alt]La vuelta a este territorio del lobo nos ha hecho tener que cambiar de hábitos y manejos a ritmos acelerados y con costes familiares (más tiempo de dedicación al ganado implica menos tiempo con nuestras familias), económicos (adquisición, manutención y seguros de perros de trabajo, así como de otros materiales ganaderos adaptados) y emocionales (nos obliga a vivir con miedo de qué nos encontraremos mañana o a la vuelta de la parada para comer), que entendemos sólo nosotros podemos conocer y sentir. Sin embargo, siendo esta nuestra realidad y ya que este depredador con el que convivimos a diario es patrimonio de todos los ciudadanos, entendemos que al menos hay ciertos matices administrativos que deben ayudar a paliar esta situación en la medida de lo posible.

Pasamos ahora a reclamar lo que usted tanto ha publicado en los medios de comunicación, así como alguna sugerencia que entendemos es necesaria si queremos que la presencia del lobo sea compatible con la vida ligada al campo, su aprovechamiento y cuidado en nuestros pueblos.

[cml_media_alt id='1454']pastor-1201007_960_720[/cml_media_alt]Empezamos reclamando una legislación comprometida a la hora de la gestión del territorio, donde los que vivimos de él no seamos invisibles y en la que turismo y caza, actividades lúdicas todas ellas y que deterioran el medio ambiente con la presente legislación no tengan más derecho que los que manejamos el territorio con nuestro día a día de desbroce, mantenimiento de caminos, retirada de árboles caídos, trasmochos, mantenimiento de pastos de diente y siega y un largo etc. Reclamamos, junto con todos los compañeros ganaderos de vacuno y equino, ser los que tengamos un uso prioritario en la custodia de nuestros territorios.

Reclamamos que ya que ahora tenemos que estar con nuestros animales en el monte, se facilite la instalación o rehabilitación de refugios no sólo para los animales, sino para los ganaderos que les acompañamos y a ser posible con unos mínimos de dignidad.

[cml_media_alt id='1457']Perro pastor (Foto: Wikipedia).[/cml_media_alt]

Perro pastor (Foto: Wikipedia).

Exigimos una legislación específica para nuestros perros de trabajo, que nos proteja ante incidentes con turistas con los que compartimos el territorio. Entendemos que esta legislación debe cubrir que vayan sueltos, con carlancas y sin bozales por todos nuestros municipios salvando el casco urbano. A este respecto, entendemos que los costes de manutención, seguros y carlancas, deben de ser apoyados por su administración ya que para poder proteger a nuestros animales hace falta una gran inversión en estos perros y dado que el sector mantiene precios desde hace cincuenta años la incorporación en nuestro día a día de estos aliados, dispara los costes de producción en las zonas con presencia de lobo, dejando a nuestras familias en posiciones de desigualdad ante otras explotaciones y entendemos que nuestra labor de manejo del monte compensa ampliamente a los costes que le puede suponer a su administración si nos vemos abocados a abandonar nuestro trabajo (cuadrillas de retenes, bomberos, incendios y reforestaciones).

Reclamamos que ya que el lobo, así como otros animales de la fauna silvestre tienen también hábitos carroñeros, al igual que permiten a los cazadores con animales sin el control sanitario que nos exigen a nosotros, podamos dejar los cadáveres de aquellos animales que se nos mueran en el campo, ayudando a paliar de esta forma la necesidad de atacar a los animales vivos. Y si a nosotros no nos lo permiten, exigimos que se obligue a la retirada de nuestros montes de los cadáveres producidos por su gestión cinegética, ya que entendemos que ahí hay mayor riesgo sanitario que en nuestra reclamación. En este sentido les solicitamos que haya un control en las cabezas de cabras montesas, que sin contar con nuestra opinión, han introducido en nuestros montes obligándonos no sólo a competir por los pastos de verano, sino poniendo en riesgo la sanidad de nuestros animales. Añadimos en este sentid la fragilidad de los pastos alpinos de estas sierras y que por tanto entre todos debemos cuidar de su no sobreexplotación.

Exigimos que se legisle no sólo sobre los daños producidos por los ataques del lobo, sino que se valore económicamente heridas, abortos y estrés que reduce la productividad de nuestras explotaciones. Entendemos que el legislar únicamente sobre los animales muertos no cubre las exigencias económicas que para nosotros supone el convivir con este depredador. Además la percepción de los daños, debe ser con mayor agilidad.

Por último y dado que ahora gracias a la gestión de nuestros territorios ha supuesto una mayor carga ganadera en estos montes, le solicitamos que al igual que en los años cincuenta se expropio la propiedad de los montes ahora, a los que vivimos de ellos y los necesitamos, nos libere de los pagos de pastos propiedad de la Comunidad de Madrid. Entendemos que si no se ha contado con nosotros para intensificar esta carga ganadera, al menos se intente solucionar el problema que nos han generado estas políticas.

Atentamente le saludamos y exigimos cumpla con sus compromisos y así lo haremos saber al resto de la sociedad con la publicación de esta carta allá donde se nos quiera oír.

Read More

Una d’onsos

[cml_meya_alt itz='1105']Portiada d'o libro

Portiada d’o libro “El Pirineo contado” d’Enrique Satué

Iste texto perteneixe a o libro “El Pirineo contau”, d’Enrique Satué y publicau por Prames.

Amás de dicir que de l’onso s’ha feito un mito y una leyenda, poco mas cal adhibir. Mientres parte d’os habitants yeran con o bestiar en Tierra Baixa, a l’amparo d’as chamineras ennegridas y resplandecients, ancianos, mullers y ninos agrandioron, terchiversoron y transmitioron en cerrau rolde pedagochico tradicions que, muitas veces, yeran d’un orichen muit remoto.

A historia oral de l’onso no eslampa a istas pautas y si belún me pedise un eixemplo, yo le contaría siempre “A caza de l’onso de Yesero”.

No ye extranyo que ista leyenda se chestase en ista localidat, que a os pietz d’a gran osera de Tendenyera, dio buenos cazadors de plantigraus.

A fiera desapareixió d’os suyos monts a zaguers d’o sieglo XIX, y procedent d’a siguient centuria he replegau prou información sobre trobadas con aquella. A nuestra leyenda la he replegada tamién amán de Yesero, en Biescas (pareixidas se rechistran en tot l’ambito troncal indoeuropeo). En ista zaguera localidat se charra d’un grupo de cazadors d’a villa que levaban a un magnifico tirador d’o primer lugar que, cómo no, encaixando etnocentrismo, quedaría ridiculizau por l’onso. Allí precisament ya i heba “charrau a o escuchete” l’onso a un de Casa Usla, pues le’n rancó; y ye que as leyendas, quan se creyan, colean por tot arreu…

De qualsiquier traza, a tradición asocia con mayor insistencia a historia a Antón Samper y Ramón de Chacón, viellos amigos unius por as artes d’un rudo oficio (Saturnino Salvador Pardo, naixiu de Yésero en 1902).

[cml_meya_alt itz='1106']Vista de Yésero (Foto: Wikipedia)[/cml_meya_alt]

Vista de Yésero (Foto: Wikipedia)

O Yesero d’o sieglo XIX yera una polida aldeya rodiada de tuquetas, en l’interfluvio Galligo-Ara. Dende o lugar, a Sierra de Tendenyera, con as suyas selvas y cheleras, pareixeba que en qualsiquier momento podese desplomar-se y cayer sobre ell. A verdat ye que causaba respecto, maxime tenendo en cuenta que dende aquells chelos baixaba o Barranco de l’Infierno. Teneba trenta y seis casas, con una beroya escuela porticada, an no faltaba o detalle d’o reloch solar. A suya ilesia yera dedicada a Santo Saturnino y amás teneba dos ermitas: a d’a Virchen d’as Nieus que, cómo no, se miraba a Tendenyera, y a de Santo Chulián. Contaba con muit buenas chents, como encara succede hue. Parcas, prudents, reservadas; con “corazón de tieda”, como diz un amigo mayestro que exerció y s’enamoró en a suya choventut por ixes paraches. D’ixa cofradía yeran os nuestros Antón y Ramón, encara que masiau optimistas y confiaus; en ixo sí que no yeran autenticos montanyeses. Una nueit de sanmiguelada os nuestros amigos se chuntoron en a tabierna a chitar plans. Corrió o buen vin, tamién a cecina y más que más, se i charró muito, masiau… Mas que no planiar estratechias de caza, lo que se fació estió espelellar a l’onso antes de cazar-lo. Tot lo consumiu quedaría a cuenta d’o pelello que a l’atro’l día iban a cazar. Salioron de nueitz y en dos horas plegoron a las cercanías d’o Paso de l’Onso. Manimenos, pareixe que l’animal s’abanzó. L’ixafiego, os tragos y o creyer que o treballo ya yera feito, impidió que blincase l’adrenalina y que se movilizasen os refleixos. Dimpués de dubdar, Ramón encertó en encaramar-se a un abet. No lo fació asinas Antonio, que luego estió debaixo d’a tripa de l’onso. Enduró, sin alentar, zarandeus y mil perrerías que fació con ell o bicho, dica que iste se quedó convenciu d’a suya muerte. Solament quan l’onso habió marchau s’atrevió a descender Ramón. Quan plegó chunto a o socio s’acochó y le dició: “Ascuita, Antonio, qué t’iciba l’onso al escuchete?”. Antonio encara en tierra, sacudindo-se a ropa y emparando os vuelcos d’o corazón, bien le podió dicir lo d’a falordia de l’onso de Samaniego: “Aparta a tuya amistat d’a persona/ que si te veye en risgo t’abandona”.

[cml_meya_alt itz='1108']onso3[/cml_meya_alt]Manimenos, mas pragmatico, alavez sí fendo gala a la suya condición de montanyés, cambeó ixo por: “Na mocé. Que a piel, antes de cazata en cal espellejata”. O que no veniba a dicir unatra cosa que “no faigas cuentas, montanyés, que te saldrán d’o revés”, u, dito d’unatro modo, que no vendas o pelello de l’onso antes de cazar-lo.

Afortunadament o Pireneu no solament tiene toponimos, historias, leyendas y mitos de l’onso ya que encara i sobreviven ueito plantigraus. Chusto ye, pues, que se compensen os procesos aniquiladors d’o pasau. O Pirineu deixará de clamar-se asinas si desapareixe l’onso. Quan plegue ixe día -Dios no lo quiera- a chisla habrá encaramullau o veire y prencipiará a inflexión definitiva d’istas montanyas: ni i habrá leyendas, ni chents que las saban, ni animals, como l’onso, que las orichinen. Ta par d’alavez, recordar o mensache decimononico de l’indio Sealth a os escolars será exercicio de puro cinismo:

“(…) Isto sabemos: a tierra no perteneixe a l’hombre; l’hombre perteneixe a la tierra. Isto sabemos. Tot va enlazau, como a sangre que une a una familia. Tot va enlazau. Tot o que ocurra a la tierra le ocurrirá a os fillos d’a tierra. L’hombre no teixió a trama d’a vida; ell ye solament un filo. O que fa a trama le’n fa a ell mesmo. (…)”

Read More

Una de osos

Portada del libro “El Pirineo Contado” de Enrique Satué

Este texto pertenece al libro “El Pirineo contado”, de Enrique Satué y publicado por Prames.

Además de decir que del oso se ha hecho un mito y una leyenda, poco más cabe añadir. Mientras parte de los habitantes estaban con el ganado en Tierra Baja, al amparo de las chimeneas ennegrecidas y resplandecientes, ancianos, mujeres y niños engrandecieron, tergiversaron y transmitieron en cerrado círculo pedagógico tradiciones que, muchas veces, eran de un origen muy remoto.

La historia oral del oso no escapa a estas pautas y si alguien me pidiese un ejemplo, yo le contaría siempre “La caza del oso de Yésero”.

No es extraño que esta leyenda se gestase en esta localidad, que a los pies de la gran osera de Tendeñera, dio buenos cazadores de plantígrados.

La fiera desapareció de sus montes a finales del siglo XIX, y procedente de la siguiente centuria he recogido bastante información sobre encuentros con aquella. Nuestra leyenda la he recogido también cerca de Yésero, en Biescas (parecidas se registran en todo el ámbito troncal indoeuropeo). En esta última localidad se habla de un grupo de cazadores de la villa que llevaban a un magnífico tirador del primer pueblo que, cómo no, encajando etnocentrismo, quedaría ridiculizado por el oso. Allí precisamente ya había “hablado al escuchete” el oso a uno de Casa Usla, pues se la arrancó; y es que las leyendas, cuando se crean, colean por todas partes…

De cualquier manera, la tradición asocia con mayor insistencia la historia a Antón Samper y Ramón de Chacón, viejos amigos unidos por las artes de un rudo oficio (Saturnino Salvador Pardo, nacido en Yésero en 1902).

Vista de Yésero (Foto: Wikipedia)

El Yésero del siglo XIX era una bonita aldea rodeada de picachos, en el interfluvio Gállego-Ara. Desde el pueblo, la Sierra de Tendeñera, con sus bosques y neveros, parecía que en cualquier momento pudiera desplomarse y caer sobre él. La verdad es que causaba respeto, máxime habida cuenta de que desde aquellos hielos bajaba el Barranco del Infierno. Tenía treinta y seis casas, con una preciosa escuela porticada, donde no faltaba el detalle del reloj solar. Su iglesia estaba dedicada a San Saturnino y además tenía dos ermitas: la de la Virgen de las Nieves que, cómo no, miraba a Tendeñera, y la de San Julián. Contaba con muy buenas gentes, como aún sucede hoy. Parcas, prudentes, reservadas; con “corazón de tieda”, como dice un amigo maestro que ejerció y se enamoró en su juventud por esos parajes. De esa cofradía eran nuestros Antón y Ramón, aunque demasiado optimistas y confiados; en eso sí que no eran auténticos montañeses. Una noche de sanmiguelada nuestros amigos se juntaron en la taberna a echar planes. Corrió el buen vino, también la cecina y sobre todo, se habló mucho, demasiado… Más que planear estrategias de caza, lo que se hizo fue despellejar al oso antes de cazarlo. Todo lo consumido quedaría a cuenta de la piel que al día siguiente iban a cazar. Salieron de noche y en dos horas llegaron a las cercanías del Paso de l’Onso. Sin embargo, parece que el animal se anticipó. El resuello, los tragos y el creer que el trabajo ya estaba hecho, impidió que saltase la adrenalina y que se movilizasen los reflejos. Tras dudar, Ramón acertó en encaramarse a un abeto. No lo hizo así Antonio, que pronto estuvo debajo de la tripa del oso. Aguantó, sin respirar, zarandeos y mil perrerías que hizo con él el bicho, hasta que este se quedó convencido de su muerte. Sólo cuando el oso se hubo marchado se atrevió a descender Ramón. Cuando llegó junto al socio se agachó y le dijo: “Ascuita, Antonio, ¿qué t’iciba l’onso al escuchete?”. Antonio aún en el suelo, sacudiéndose la ropa y sujetando los vuelcos del corazón, bien le pudo decir lo de la fábula del oso de Samaniego: “Aparta tu amistad de la persona/ que si te ve en riesgo te abandona”.

Sin embargo, más pragmático, entonces sí haciendo gala a su condición de montañés, cambió aquello por: “Na mocé. Que a piel, antes de cazata en hay que espellejata”. Lo que no venía a decir otra cosa que “no eches cuentas, montañés, que te saldrán al revés”, o, dicho de otro modo, que no vendas la piel del oso antes de cazarla.

Afortunadamente el Pirineo no sólo tiene topónimos, historias, leyendas y mitos del oso ya que todavía sobreviven ocho plantígrados. Justo es, pues, que se compensen los procesos aniquiladores del pasado. El Pirineo dejará de llamarse así si desaparece el oso. Cuando llegue ese día –Dios no lo quiera- la gota habrá colmado el vaso y comenzará la inflexión definitiva de estas montañas: ni habrá leyendas, ni gentes que las sepan, ni animales, como el oso, que las originen. Para entonces, recordar el mensaje decimonónico del indio Sealth a los escolares será ejercicio de puro cinismo:

“(…) Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace la trama se lo hace a sí mismo. (…)”

Read More

Lobos y pastores

Este texto de Félix Rivas fue publicado el 27 de diciembre de 1998 en “El Diario del AltoAragón”.

Aunque hace décadas que fue abatido el último de los lobos del Alto Aragón, cualquier pastor que oiga hablar de este mítico animal recordará los miedos y temores que despertaba hasta hace pocos años entre los habitantes del medio rural.

Es bien sabido de todos que, antaño, los grandes rebaños de ovejas del Pirineo iban siempre acompañados de varios mastines, protegidos por gruesos collares de clavos, y cuya única función era plantar cara a los lobos.

En la Sierra de Guara me contaron que a comienzos de siglo eran frecuentes los ataques al ganado. Al parecer, aprovecharon el atardecer para salir por los caminos y, con sus aullidos, se juntaban para formar un pequeño grupo. Si su objetivo era un rebaño de ovejas podía ocurrir como en un corral del pueblo, ahora deshabitado de San Pelegrín, en el que entró la lobada y acabó con todo el ganado. Pero el temor era mucho mayor si el amenazado era algún caminante solitario, como aquél que se dirigía hacia Eripol y en los pinares de Asque tuvo que subirse a un árbol y esperar con paciencia. Este temor era seguramente el origen de la creencia según la cual, si al ir andando se te desataban las alpargatas de miñón, quería decir que los lobos te estaban persiguiendo y lo mejor era buscar un árbol bien alto para refugiarse entre sus ramas.

Hoy, sin embargo, aunque los lobos del norte de la meseta castellana no lleguen, por ahora, hasta nuestras tierras, su leyenda sigue viva entre los pastores altoaragoneses. Ya no se ven lobos, pero otras fieras similares continúan recorriendo nuestros montes como aquélla que, hace unos pocos años causaba estragos entre los rebaños de las sierras que se encuentran a caballo entre el Viello Aragón y las Altas Cinco Villas. Tal como me lo describieron, tenía la cabeza más alargada que la de un lobo, pero parecía una “mezcla rara, ni perro ni lobo, como si lo hubieran traído de fuera”.

Pero dejando a un lado las fieras no identificables, el peligro para los ganaderos de hoy no son ya los lobos sino sus parientes lejandos los perros asilvestrados que forman bandadas después de ser abandonados por sus dueños. En cualquier parte se pueden oír historias de ataques al ganado. Un pastor me contaba el caso de una paridera en Santalecina en la que entró una manada de estos perros y acabaron con más de doscientas ovejas. Incluso muy cerca de la Pardina de Ayés, junto a Rapún, pude acompañar a dos pastores del pueblo de Ara mientras perseguían a tres perros que esa misma noche habían matado y herido a varias ovejas de su rebaño.

En la construcción de muchos de los antiguos corrales se tenía en cuenta la presencia de los lobos y, en la parte superior de sus muros, se colocaban ramas y grandes piedras o zaborras, para impedir la entrada de alimañas a su interior. Hoy en día, sin embargo, el problema de los perros asilvestrados puede volverse especialmente grave con la difusión de un moderno tipo de aprisco denominado pastor eléctrico (aunque en Ribagorza le llaman chulet, igual que a aquel zagal que servía de aprendiz en los antiguos grupos pastoriles y que en el resto del Alto Aragón era conocido como repatán o rabadán) y que consiste en un vallado de media altura formado por una red entre la que discurren unos finos cables conectados a una simple batería de coche.

Read More
Hola, usamos cookies. :)    Más información
Privacidad