Ganadería extensiva y prevención de incendios

La ganadería extensiva es la herramienta más efectiva de prevención de incendios, ya que controla la vegetación a tres alturas diferentes (arbórea, matorral y pasto). De esta manera, genera una discontinuidad del combustible, al variar la cantidad y estructura de material vegetal disponible, y dificulta la propagación de las llamas a través de la vegetación.

El pastoreo desbroza el monte de forma natural, eliminando masa vegetal a coste nulo y creando un paisaje heterogéneo que impide la propagación de las llamas.

La gente que se dedica a la ganadería desarrolla una labor de un valor incalculable, ya que además de ayudar a prevenir incendios con el pastoreo, su presencia permite conservar infraestructuras vitales para la prevención y extinción de incendios como caminos, puntos de agua o casetas. También facilitan labores de vigilancia del monte y sirven de elemento disuasorio para posibles incendiarios.

La ganadería extensiva contribuye a fijar población en las zonas rurales, siendo un motor para la economía local, dependiente de cuidar y conservar los recursos naturales, algo que, inevitablemente, hace disminuir los incendios.

Sin embargo, este sector ha sido siempre el gran olvidado y maltratado, causa por la que en la última década el censo de ovino en España ha perdido más de 6 millones de animales.

Cada día hay menos ganado pastando en nuestros montes. Si no revertimos esta situación, el número de incendios seguirá en ascenso. No podemos frenar las altas temperaturas, pero podemos prevenir los incendios apoyando la ganadería extensiva.