En el día de ayer, 6 de octubre, el pleno del Parlamento Europeo votó por mayoría en contra del cultivo de dos nuevas variedades de maíz transgénico de las empresas DuPont – Pioneer y Syngenta y la reautorización del maíz MON810 de la empresa Monsanto.
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Además, hace un año, 17 países y cuatro regiones de la Unión Europea prohibieron el cultivo de transgénicos en sus territorios, al mismo tiempo que la superficie cultivada en toda la Península Ibérica se ha visto disminuida en las últimas campañas. Por otro lado, varias empresas retiraron los expedientes de autorización de nuevas variedades modificadas genéticamente ante la evidencia del rechazo que generan y la falta de mercado.
Blanca Ruibal, responsable del área de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra, asegura que existe “un grave déficit democrático en la toma de decisiones sobre transgénicos en la Unión Europea. La Comisión sigue presionando para que se cultiven nuevos maíces transgénicos pese a la opinión en contra de la mayoría de los Estados Miembros y el Parlamento Europeo y a la falta de datos científicos sobre su seguridad”.
Respecto a la presencia de teosinte, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) publicó recientemente una opinión en la que se subestiman los riesgos que supone la presencia de este pariente silvestre del maíz.
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Amigos de la Tierra, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Confederación Estatal de Consumidores y Usuarios (CECU), Ecologistas en Acción, Greenpeace, Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos y Red de Semillas han solicitado que el Gobierno en funciones vote en contra de la propuesta de la Comisión Europea de reautorización del maíz transgénico MON810 y de la autorización del maíz Bt11 de Syngenta y del 1507 de Dupont Pioneer, tal y como recomendó ayer el plenario del Parlamento Europeo.


