Hace un año, cuando comenzaba a entrevistar a diferentes iniciativas agroalimentarias sostenibles y locales en la comarca oscense del Alto Gállego en el marco del proyecto Mincha d’aquí, descubrí Partcharán, un proyecto de autoempleo en el medio rural que me enamoró desde el primer momento, no solo por la calidad de este licor de endrinas tradicional, sino sobre todo, por todo lo que esconde.