La agroforestería, también llamada agrosilvicultura, consiste en introducir vegetación leñosa (árboles o arbustos) en cultivos agrícolas y/o ganaderos para beneficiarse de las resultantes interacciones ecológicas y económicas.
Estas prácticas contribuyen a frenar el cambio climático de forma dramática al reducir la erosión del terreno, permitir el secuestro de carbono e introducir sistemas de control de plagas naturales, minimizando así el uso de pesticidas químicos. Además, el riesgo de incendios disminuye debido a que los animales reducen la biomasa.
Los agricultores también se benefician social y económicamente al cambiar los monocultivos extensivos por sistemas agroforestales. Los resultados de introducir este tipo de agricultura sostenible revierten en productos de mejor calidad, un mayor rendimiento, diversificación de la producción y, por lo tanto, mayores ingresos.
Con el objetivo de recoger y compartir información acerca de sistemas y prácticas agroforestales se ha creado el proyecto AFINET (AgroForestry Innovation NETworks), una red temática europea que promueve la innovación agroforestal mediante la transferencia de conocimiento entre agricultores, ganaderos, investigadores, asesores y la administración. El proyecto, financiado con casi dos millones de euros por el programa de la Comisión Europea, Horizonte 2020, parte de la idea de que, para mantener la competitividad y sostenibilidad de la agricultura y las zonas rurales, son necesarias nuevas y mejores formas de compartir el conocimiento y las experiencias existentes.
La Universidad de Santiago de Compostela ejerce como coordinadora del proyecto, en el que participan otras doce instituciones de nueve países (España, Reino Unido, Bélgica, Portugal, Francia, Polonia, Hungría, Italia y Finlandia) y que pretende llevar los conocimientos científicos a la práctica, promoviendo promover ideas innovadoras que hagan frente a los retos que afronta la agroforestería, un tipo de agricultura sostenible adaptada al clima que conlleva beneficios económicos, medioambientales y sociales.
El proyecto plantea un enfoque innovador mediante el desarrollo de Redes Regionales de Innovación Agroforestal (RAINs, en sus siglas en inglés) en los países participantes, grupos de trabajo formados por los actores clave del sector. Agricultores, ganaderos, silvicultores, investigadores, consultores y representantes de la administración se reúnen en estas redes temáticas para compartir sus conocimientos y experiencia en sistemas agroforestales.

A pesar de la diversidad climática, geográfica, social y estructural de las regiones participantes, en las discusiones han surgido intereses comunes. La comercialización de productos agroforestales es una de las principales preocupaciones de los profesionales, que consideran que los consumidores no conocen el valor añadido de sus productos. En esta línea, los miembros de la red gallega propusieron la creación de un sello de calidad y promover la venta directa.
Otro de los retos comunes son las barreras legales, tanto a nivel nacional como a la hora de integrar políticas con el complejo sistema burocrático de la Unión Europea. Así, la RAIN gallega demandó un mayor apoyo por parte de la administración, quien ha de trabajar por una mejor adaptación a la realidad de la región. En este sentido se manifestaron también las redes polaca y húngara, donde los sistemas agroforestales son penalizados por la legislación, al no contemplar la posibilidad de combinar cultivos herbáceos y forestales, restringir la producción o establecer un límite de árboles por hectárea.
Como tema recurrente, en todas las reuniones se destacó la falta de información. El sector necesita saber más sobre temas tan diversos como la gestión de sistemas agroforestales, las posibles combinaciones de especies, el manejo de las cargas ganaderas y su presión sobre el suelo, o los costes y rentabilidad de este tipo de explotaciones. Asimismo, se demandó la implantación de sistemas de demostración y granjas experimentales.
La actividad de las RAIN se extenderá durante los próximos dos años y medio y los miembros de cada una de ellas se reunirán de forma periódica para poner en común su conocimiento y experiencia, que serán recogidos por el consorcio de AFINET para su difusión posterior. Las siguientes sesiones están previstas para diciembre de 2017 y enero de 2018.
Más información en la web de AFINET y en el folleto del proyecto.