Artículo publicado el 3 de marzo de 2016 en La Braña de Eldiario.es Cantabria.
Siempre me han gustado los prados plagados de flores, y también los que no tienen flores, pero sí tienen hierba. Los campos de cereales… Y me paro a pensarlo y muchos de los campos que veía en mi infancia son hoy edificios, polígonos o simplemente están abandonados… La tierra no tiene ya el valor que tenía antes, porque ahora es el dinero el que da de comer. A menudo me pregunto qué pasaría si de repente no pudiésemos comprar comida. ¿apreciaríamos entonces el valor que tiene la tierra?