Mujeres cuidando el mundo

El viernes 12 de marzo Justicia Alimentaria y Hegoa organizaron la Ronda 1 de Mujeres por la Soberanía Alimentaria «Mujeres cuidando el mundo» en el marco del programa Alimentacción y gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (ACID). El objetivo de la mesa redonda, que se pudo seguir en directo a través del Canal de Youtube de Justicia Alimentaria, era visibilizar el trabajo invisible que realizan las mujeres y dar a conocer proyectos innovadores impulsados por mujeres en zonas rurales.

El encuentro estuvo facilitado por Nicoletta Radatta (voluntaria de Justicia Alimentaria en Euskadi) y Saioa Alabort Amundarain (voluntaria de Justicia Alimentaria en Madrid) y participaron las siguientes ponentes:

  • Miriam Cózar, Biodiverxa: Proyecto que une la alta gastronomía, la protección de la biodiversidad y la responsabilidad social y cultural (Andalucía)
  • Karina Rocha, Lareira Social: proyecto conformado por mujeres cuyo objetivo es crear espacios de desarrollo individual y colectivo en el ámbito de la salud mental comunitaria, dirigidos prioritariamente al medio rural. (Asturias)
  • Auri y Jovita, de la Comunidad Achí y maya Chortí, mujeres guardianas de semillas, rescate de saberes ancestrales de las mujeres para mejorar la nutrición a nivel individual y comunitario (Guatemala)
  • Noemí García, Quánima: consultora nutricional de proyectos saludables. (Islas Baleares)

Accede al vídeo pinchando aquí.

Lectura colectiva del Manifiesto Por un Feminismo de Hermanas de Tierra 2021

Este año que no hemos podido llenar las plazas ni las calles, la coalición Por Otra PAC ha organizado una preciosa lectura virtual del manifiesto Por un Feminismo de Hermanas de Tierra. En el vídeo participan diversas mujeres rurales de distintos territorios y la lectura se realiza en casi todas las lenguas del estado (aranés, aragonés, asturiano, cántabru, catalán, castellano, estremeñu, galego, lengua de signos española). Podéis verlo pinchando aquí 🙂

Mujeres rurales: infraestructura, servicios y protección social

Desde hace 10 años, cada 15 de octubre se viene celebrando el Día Internacional de la Mujer Rural, a iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objetivo de reconocer «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».

Cabe señalar, que las mujeres suponen casi la mitad de la población de las zonas rurales y son imprescindibles para el desarrollo sostenible del medio rural. Sin embargo, muchas mujeres se ven obligadas a abandonar las zonas rurales para buscar mejores condiciones de vida en las ciudades, debido a la falta de oportunidades y de acceso en igualdad de condiciones a la propiedad de la tierra, a un empleo o a puestos de toma de decisiones. Esta emigración mayoritariamente femenina a los núcleos urbanos queda claramente reflejada en el índice de masculinización del medio rural, seis puntos por encima del índice nacional.

Este año, el tema elegido en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Rural es “Infraestructura, servicios y protección social sostenibles para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas rurales”. Por este motivo, hemos hecho un repaso por la normativa aprobada por el estado español en los últimos años, con la finalidad de conseguir la Igualdad entre mujeres y hombres, y de fijar población femenina en el medio rural.

La primera que citaremos es la Ley Orgánica 3/2007, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que dentro de su Título II, en el cual se describen las políticas públicas para la igualdad, dedica el artículo 30 al desarrollo de políticas públicas para hacer efectiva la igualdad de género en el ámbito del desarrollo Rural, destacando que el Ministerio con competencias en Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio con competencias en Trabajo y Asuntos Sociales, “desarrollarán la figura jurídica de la titularidad compartida”; traduciéndose esta medida en la Ley 35/2011 sobre Titularidad Compartida de las explotaciones agrarias, cuya finalidad es la de lograr que las mujeres puedan ejercer y disfrutar de todos los derechos derivados de su trabajo en las explotaciones agrarias en términos de igualdad con los hombres, favoreciendo la asunción de decisiones gerenciales y de los riesgos y responsabilidades derivados de aquéllas para que se reconozcan plenamente los derechos de las mujeres en el sector agrario, la correspondiente protección de la Seguridad Social, así como el reconocimiento de su trabajo.

Otro de los puntos que se recogen dentro del título II de la Ley Orgánica 3/2007, destaca que en las actuaciones encaminadas al desarrollo del medio rural, se incluirán acciones dirigidas a mejorar el nivel educativo y de formación de las mujeres, y especialmente las que favorezcan su incorporación al mercado de trabajo y a los órganos de dirección de empresas y asociaciones. También se especifica que las Administraciones públicas promoverán nuevas actividades laborales que favorezcan el trabajo de las mujeres en el mundo rural; asimismo, promoverán el desarrollo de una red de servicios sociales para atender a las personas dependientes como medida de conciliación de la vida laboral, familiar y personal; y también establece que los poderes públicos fomentarán la igualdad de oportunidades en el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación.

Dentro de las políticas desarrolladas en el medio rural que incluyen medidas para lograr la igualdad entre mujeres y hombres, no hay que olvidar la Ley 45/2007 para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural, que tiene como objetivo mejorar la situación socioeconómica de la población de las zonas rurales y el acceso a unos servicios públicos suficientes y de calidad, a través de acciones y medidas multisectoriales, concediendo una atención preferente a las mujeres y la juventud; conllevando la puesta en marcha de diversas líneas de actuación relacionadas con la igualdad de género en el medio rural.

Sin embargo, aunque esta normativa ayuda a dotar de infraestructura, servicios y protección social a las mujeres rurales, no es suficiente, y es necesario que se tomen medidas urgentes para empoderar a las mujeres rurales y evitar la despoblación de nuestros pueblos. Si nosotras nos vamos, si nos convierten en meras estatuas, ¿quién echará raíces que sostengan el medio rural?

Innovaciones sociales lideradas por mujeres en áreas rurales marginales de Europa y el Mediterráneo

Artículo escrito con Diana Valero y publicado originalmente en inglés el 9 de marzo de 2018 en el blog del Proyecto SIMRA (Innovación Social en Áreas Rurales Marginales).

De acuerdo con las Naciones Unidas, «las mujeres rurales desempeñan una función clave de apoyo a sus hogares y comunidades para alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional, generar ingresos y mejorar los medios de subsistencia y el bienestar general en el medio rural. Contribuyen a la agricultura y a las empresas rurales y alimentan las economías tanto rurales como mundiales. Como tales, las mujeres desempeñan un papel activo en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio». Las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial, sin embargo, en palabras de la FAO «habitualmente se desempeñan en la agricultura de subsistencia, como trabajadoras remuneradas o no remuneradas en granjas familiares o bien a cargo de sus propias empresas, agrícolas o de otro tipo. Por otra parte, las mujeres son las principales encargadas de las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas en zonas rurales, razón por la cual son las responsables de las generaciones actuales y futuras de trabajadores tanto en sus hogares como en sus comunidades».

Las mujeres, como innovadoras, participantes o beneficiarias, están jugando un papel importante en la mayoría de innovaciones sociales recogidas por el proyecto SIMRA (Innovación Social en Áreas Rurales Marginales). Desde el desarrollo de cooperativas productivas en Egipto o Turquía, compartiendo sus conocimientos y experiencia en el Reino o Bulgaria, desarrollando sistemas para abordar problemas sociales como la gestión de residuos en Líbano o luchando contra el desempleo en España y Estonia; las mujeres están desarrollando proyectos que mejoran el bienestar en sus comunidades locales.

He aquí una pequeña selección de ejemplos de la base de datos del proyecto SIMRA en los que las mujeres son las protagonistas de innovaciones sociales desarrolladas en áreas rurales marginales de Europa y el Mediterráneo:

La Sucursal de Mujeres de la Cooperativa del pueblo de Vakıflı (Turquía)

En este ejemplo, las mujeres unieron sus fuerzas y conocimientos con el fin de evitar el abandono, debido a la migración y al envejecimiento, de la única localidad armenia en Turquía. El pueblo de Vakıflı, en Hatay, es el único municipio armenio en Turquía. Este pueblo pierde población diariamente, contando en la actualidad con solo 135 habitantes, todos armenios. Dándose cuenta de que el futuro de la localidad estaba en peligro, las mujeres del pueblo se unieron en 2002 para crear la sucursal de mujeres de la iglesia del pueblo. Su propósito era vender sus productos caseros y ecológicos (mermeladas, licores, sirope de granada, aceite de oliva, etc…) a los turistas que visitan la iglesia y poder vivir de ello. Con el tiempo, sus productos comenzaron a venderse en una pequeña tienda en Estambul.

El Centro de Trabajo Inteligente de Konnu (Estonia)
Un grupo de gente local motivada de la comunidad de Konnu abrió un centro de trabajo inteligente para solucionar el problema de desempleo existente en la zona. En él, las mujeres comparten sus conocimientos, trabajos y obligaciones familiares unas con otras, desarrollan sus competencias en equipo y compiten como una unidad de trabajo en el mercado laboral. Las mujeres con una formación más amplia, experiencia laboral y contactos actúan como mentoras trayendo trabajo al centro y organizando cursos de formación y poniendo en marcha proyectos.

Residencia Baba (Bulgaria)

baba-REC“Baba”, que significa abuela en búlgaro, es una iniciativa que junta a jóvenes urbanos con señoras de edad avanzada en pueblos en vías de despoblación en las Montañas Rhodope en Bulgaria. Esta iniciativa sienta las bases para una intercambio real de conocimientos y cuidados entre jóvenes y ancianas a través del pensamiento creativo y el enfoque etnológico. El resultado es una nueva cualidad de las relaciones humanas entre generaciones, documentación y utilización creativa del folclore local y el emprendimiento de proyectos sociales que ayudan a que los pueblos florezcan de nuevo. 20 jóvenes en paro van durante 4 – 6 semanas a un pueblo remoto a vivir en casas locales antiguas. Allí aprenden artesanía y trabajan juntos con la gente local en la creación de una nueva idea innovadora para un producto, servicio o evento que atraiga un mayor interés hacia el pueblo.

Iniciativa de artesanía de mujeres Badaweya (Egipto)

EGYPT_RURAL_WOMEN_POSTLa primera vez que oímos hablar sobre esta iniciativa fue en un taller organizado por el proyecto SIMRA en Bratislava en 2016. En concreto, este proyecto busca revivir y empoderar a las artesanas beduinas para que inicien su propio negocio, desarrollando sus productos para adaptarlos a las necesidades modernas económicas y vincularlas a los mercados dentro y fuera de la región Sinaí. Este proyecto proporciona a las mujeres formación en competencias técnicas, diseño y emprendimiento, además de ofrecerles sesiones informativas sobre salud, programas de alfabetización y apoyo para el cuidado de sus hijos. Se capacita a las mujeres para crear y gestionar pequeñas cooperativas que ayuden a garantizar el comercio justo, y también se establecen conexiones con proveedores, minoristas justos y una gran variedad de mercados y redes en grandes ciudades tanto egipcias como extranjeras y vía internet.

The Growing Club (Reino Unido)

THE GROWING CLUBThe Growing Club (el club del crecimiento) es un negocio de moda alternativa para mujeres comerciantes independientes, propietarias de microempresas y fundadoras de organizaciones sin ánimo de lucro. Hay una clara evidencia de que los negocios que tienen un instructor empresarial y tienen estructuras de apoyo in-situ, tienen un mayor crecimiento, pero no todo el mundo puede permitirse un instructor y no todos los instructores entienden las diferentes tareas con las que tienen que lidiar las mujeres. La emprendedora detrás de esta iniciativa social es una madre soltera y propietaria de un negocio, que no encontraba un coach que comprendiera realmente lo que ella quería conseguir. Ella, autónoma, desarrolló esta iniciativa en Galgate (un pueblo al sur de Lancaster) con el objetivo de ayudar a las mujeres que luchan en zonas rurales, quienes a menudo son ignoradas por los servicios de apoyo a las empresas, o cuyos negocios muchas veces son desestimados como estilo de vida, al tiempo que hacen funcionar sus negocios desde casa, conciliando vida familiar y laboral. Las mujeres inscritas en el programa son seleccionadas desde diferentes plataformas, como organizaciones que luchan contra el abuso doméstico, que trabajan con gente con problemas de salud mental, o con personas que han salido recientemente de prisión y están buscando una segunda oportunidad para integrarse en la sociedad.

Integra Todos – Costurízate (España)

INTEGRA TODOSDetrás de esta iniciativa hay otra gran emprendedora. Con la idea de crear oportunidades de integración en el área montañosa de la Sierra del Segura (Albacete), una joven de la zona fundó una asociación para impulsar el desarrollo local, y posteriormente creó una empresa local dedicada a actividades productivas mientras formaba a personas en riesgo de exclusión a desarrollar habilidades sociales y laborales. Más de 50 mujeres han participado hasta la fecha en su primer proyecto productivo, Costurízate, centrado en la formación para el desarrollo de habilidades en el sector textil.

Empoderamiento Económico de Mujeres en Áreas Rurales(Líbano)

Las mujeres de la región de Bekaa se unieron para crear una cooperativa para la transformación de los excedentes agrarios producidos en la zona, en productos con una mayor vida útil y con un valor añadido. Recibieron formación para elaborar productos dentro de los estándares marcados por el mercado internacional. Esta iniciativa ha dado la posibilidad de transformar antiguas recetas en fórmulas estandarizas usando indicadores de producción. Además, han perfeccionado sus propias habilidades para gestionar, producir y planificar su propia producción. La cooperativa ha alcanzado el nivel de producción suficiente para exportar a los mercados internacionales y competir con otros productos.

Aprendiendo-creciendo-viviendo con ganaderas y agricultoras (Italia)

KINDERBETREUUNG2En el Tirol del Sur, un grupo de ganaderas y agricultoras ofrecen servicios de cuidados de niños y ancianos en sus granjas, lo que diversifica sus ingresos a la vez que fomenta la interacción de niños y ancianos con la naturaleza. De este modo, la granja se expande como un lugar de enseñanza, ofreciendo una herramienta complementaria y alternativa a la educación ambiental; alejándose de la educación clásica sobre el medio ambiente y la naturaleza hacia una integración directa con los recursos agrarios y el ambiente como elementos de formación, la granja aspira a estimular la curiosidad de los niños en la formación, así como desarrollando su conciencia hacia los recursos ambientales, sostenibles y rurales. El servicio de guardería incluye cuidado adaptado individual, acogiendo hasta a seis niños por granja, horario flexible, integración en la estructura familiar, y la transmisión de valores tradicionales y culturales, educación ambiental, y cuidado en épocas festivas y en diferentes eventos. Además, garantiza un servicio fundamental cerca de casa en una zona de montaña donde no hay gran disponibilidad de servicios y donde, si no fuera por esta iniciativa, muchas familias tendrían que desplazar a sus hijos a varios kilómetros de su casa para poder dejárles con alguien mientras trabajan.

La Llamada de la Tierra (comunidad para el sistema de reciclado) (Líbano)

LEBANON_WOMENCuando la recogida de desechos fue abandonada por las autoridades a mediados de los años 90, una mujer, -Zeinab Mokalled-, instaló un sistema de recogida de basuras en equipo a base de llamar a las mujeres del pueblo para ayudarle a ir puerta por puerta. Las mujeres crearon un sistema de reciclado completo con sus propios recursos (empleando por ejemplo sus propios corrales como área de almacenamiento para el reciclaje de desechos). En 1998, las mujeres formalizaron sus esfuerzos creando una ONG: Nidaa Al Ard. La organización está prosperando, y estudiantes y activistas visitan frecuentemente el proyecto para aprender. Pueblos cercanos, como Kaffaremen o Jaarjoua, están adoptando ahora sistemas similares.

Estos son solo algunos ejemplos que remarcan la importancia de las mujeres en el desarrollo de innovaciones sociales en áreas rurales marginales, pero si echas un vistazo a la base de datos del proyecto SIMRA, encontrarás que hay mujeres involucradas en la mayoría de proyectos. Si conoces alguna iniciativa interesante liderada por mujeres rurales o dedicada al empoderamiento de mujeres en zonas rurales de países europeos o mediterráneos que deberían formar parte de la base de datos de SIMRA, cuéntanoslo y difundiremos su voz 😉

Sigamos tejiendo el medio rural

«Soy la tercera generación de hombres que vienen de la tierra y de la sangre. De las manos de mi abuelo atando los cuatro estómagos de un rumiante. De los pies de mi bisabuelo hundiéndose en la espalda de una mula para llegar a la aceituna. De la voz y la cabeza de mi padre repitiendo yo con tu edad yo y tu abuelo yo y los hombres«. Este poema está escrito por María Sánchez y aparece recogido en su libro Cuaderno de Campo (La Bella Varsovia, 2017). Hace pocos días, María denunciaba en su cuenta de twitter (@MariaMercromina) la falta de visibilización de las mujeres en ciertos espacios, concretamente en ciertas tertulias televisivas, y destacaba que la falta de referentes femeninos puede provocar que haya niñas que crean que no van a poder llegar a ser lo que les gustaría ser porque solo ven hombres desarrollando esa función.

Es muy necesario tener referentes fuera del entorno próximo, para darnos cuenta de que podemos llegar todo lo lejos que nos propongamos. Por este motivo he querido escribir este artículo, en el que me gustaría visibilizar a algunas de las muchas mujeres que trabajan por el medio rural, a quienes admiro y son referentes míos para seguir avanzando. Como no caben todas, me voy a limitar a mencionar a algunas de las que podemos encontrar desde cualquier punto del planeta en las redes sociales, y a aquellas a las que antes de que existiesen las redes sociales, yo buscaba en los libros.

En la actualidad, las redes sociales, especialmente twitter, son la mejor herramienta para conocer a otras mujeres que trabajan por el medio rural y visibilizar su labor; ya que permite romper con las distancias y estar conectadas. Y es a través de las redes sociales donde he descubierto a mujeres rurales de referencia para mí como son la ya mencionada María Sánchez (@MariaMercromina), veterinaria, escritora, y apasionada de las cabras, del medio rural y de las mujeres que luchan; Patricia Dopazo (@atomsdecolorins), del equipo editor de la Revista Soberanía Alimentaria y una gran difusora del trabajo de las mujeres rurales; Anna Gomar (@AnnaAnnetes), veterinaria, pertenece al Col·lectiu Esquella y trabaja, entre otras cosas, por la conservación de la Ovella Guirra (raza de oveja autóctona valenciana), recientemente ha creado el proyecto Esquellana, de recuperación y puesta en valor de la lana de la oveja Guirra; Amanda Tyson (@ChistauNatural), ganadera en Chistau Natural, un proyecto familiar de cría de terneras a pasto y venta directa del producto final; Ganaderas en Red (@GanaderasenRed), grupo de ganaderas y pastoras en extensivo, su gran labor visibilizando el trabajo de este colectivo les ha hecho merecedoras del Premio Extraodinario de Excelencia a la Innovación de Mujeres Rurales, otorgado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; Lucía Mur (@meteosaravillo), aficionada a la meteorología, Lucía nos da diariamente el parte meteorológico desde su pueblo, Saravillo (Huesca), a través de su blog, de su página de facebook y su twitter; Blanca Ruibal (@BlancaRuibal), ingeniera agrónoma y pianista, desde la Sierra Oeste de Madrid coordina el área de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra; Celsa Pleiteado (@CPeiteadoWWF), ingeniera agrónoma y coordinadora de Política Agraria y Desarrollo Rural en WWF España; Inés Jordana (@IJordana_RD), responsable de Agricultura y Alimentación en SEO Birdlife; Veru Álvarez Cachafeiro (@Veru_Alvarez), geóloga, emprendedora y autora del blog Lláscara, donde escribe sobre ecoturismo, educación ambiental, sostenibilidad, desarrollo rural y muchas cosas más; Elisa Bagüés (@Elibagues), responsable de Marketing y Comunicación en Agromonegros y autora del blog Agrocomunicando, donde analiza la comunicación agraria; Mar Verdejo Coto (@verdejomar), Ingeniera Técnico Agrícola y comunicadora en radio y prensa escrita; Fyna Acebo (@sacarico9), luchadora incansable por el medio rural; Natalia Manso de Zúñiga (@NataliaMdeZ), geógrafa, a través de su cuenta de twitter observa paisajes rurales.

Como he comentado, antes de que existiesen las redes sociales, buscaba esos referentes en los libros. Mi escritora favorita, a quien admiro profundamente, es Emilia Pardo Bazán, autora, entre otras obras, de Los Pazos de Ulloa y La Madre Naturaleza, dos novelas ambientadas en el medio rural gallego del siglo XIX. Emilia vivió en una época en la que no estaba bien visto que una mujer escribiese, y menos aún, que escribiese sobre cualquier cosa. Su marido recibió múltiples ataques por los textos de Emilia, y temiendo que identificaran a Emilia con el personaje femenino, valiente y revolucionario de su novela La tribuna, le pidió que dejara de escribir, algo a lo que Emilia se negó y decidió separarse de su marido. Emilia Pardo Bazán fue una firme defensora de los derechos de las mujeres y dedicó su vida a luchar por ellos.

En la literatura en aragonés, me costó más encontrar esos libros de mujeres defensoras del medio rural, a pesar de que es una literatura eminentemente rural y femenina, sin embargo, aún a día de hoy se visibiliza demasiado poco a las mujeres que escriben en este idioma y, además, al haber aumentado el número de hablantes en las ciudades, al tiempo que ha disminuido en los pueblos, parece que cada vez se escriben menos obras ambientadas en zonas rurales. Sin embargo, la literatura en aragonés se puede caracterizar, como decía, en seguir siendo precisamente rural y femenina. La obra más relevante en aragonés del Barroco, es la que dejó escrita Ana Abarca de Bolea. Y ya en época moderna, no podemos pasar por alto que el libro con más ejemplares vendidos es A Lueca, escrito por Chuana Coscujuela, donde la autora narra su infancia y juventud en un pueblo del Somontano de Barbastro (Huesca) a principios del siglo XX. No podría hablar de la literatura aragonesa sin mencionar a otras dos grandes escritoras, también rurales, como son Carmen Castán, escritora y profesora de aragonés en el Valle de Benasque, y Ana Tena Puy, escritora y ganadera.

Filanderas de Panticosa

En este artículo he mencionado solo a algunas de las muchas mujeres que trabajan cada día por el medio rural, y me he dejado a aquellas que no están en el mundo digital pero de quienes tanto he aprendido.

El tejido del medio rural se sostiene gracias a las mujeres, y tenemos que ser nosotras mismas quienes sigamos tejiendo redes para inspirarnos, crecer y seguir caminando, porque el día en que dejemos de andar, el medio rural llegará a su final.

Feliz día a todas las mujeres rurales, este artículo va por vosotras.