Vida Rural 2.0

Artículo publicado en la sección La Braña de El diario.es Cantabria el 18 de febrero de 2016.

La semana pasada me comentaba un amigo ganadero que su vida era mucho más cómoda desde que se lanzó a hacer compras por internet. De repente, no solo se evita el tener que coger el coche para desplazarse a la ciudad y padecer el estrés de los ires y venires de la gente moviéndose en todos los sentidos dentro de un centro comercial, sino que, además, recibe el pedido al día siguiente, y, por si fuera poco, puede devolverlo si no le satisface.

Parece que la magia de internet ha llegado, también, al medio rural. El problema es que en los pueblos la velocidad de conexión es más lenta, tanto en los hogares como en la red móvil, y el recién llegado 4G no existe en núcleos de población de menos de 70.000 habitantes. En realidad, en muchos municipios solo hay conexión 2G y en algunos solo G. De hecho, en el V Foro de Desarrollo Rural, celebrado esta semana en Zaragoza en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), y cuya temática giraba en torno a cómo afrotar los retos de los jóvenes agricultores, se ha constatado que uno de los principales problemas de la agricultura junto al dificil acceso a la tierra, el envejecimiento o la invisibilidad de la mujer, es la falta de una buena conexión de internet.

Sin embargo, a pesar de la mala conexión y de la falta de políticas orientadas a revertir esta situación, internet podría convertirse en una pieza fundamental para frenar la despoblación e incluso fomentar el asentamiento de nuevos habitantes en nuestros pueblos. Y es que internet permite poner en contacto a personas de todo el mundo, sin importar el lugar en el que se encuentran, facilitando que personas radicadas en ciudades, den el salto al medio rural al poder realizar desde ahí su trabajo. Además, las nuevas tecnologías permiten a las personas ya asentadas en los pueblos hacer llegar su trabajo a mucha más gente.

[cml_media_alt id='1214']Ecovaldeolea-internet-LUCIA-LOPEZ-MARCO_EDIIMA20160217_0094_19[/cml_media_alt]Es el caso de EcoValdeolea, una ganadería ecológica familiar en San Martín de Hoyos, al sur de Cantabria, cuya titular, Conchi Gutiérrez, se encontró con el dilema de que no sabía cómo vender su carne desde el pequeño pueblo donde vive y que se niega a abandonar, así que se lanzó a crear un blog y ahora vende su producto por internet, con tanto éxito que tiene lista de espera.

Otro ejemplo es Huerta Tarruco, una huerta ecológica que utiliza las redes sociales para recibir los pedidos de sus consumidores, a quienes les lleva sus cestas un día a la semana, de la huerta a su mesa sin necesidad de intermediarios. Aunque internet no solo se ha vuelto una herramienta fundamental para agricultores y ganaderos, sino que también permite organizar actividades de turismo ornitológico destinadas al público extranjero, dar a conocer los lambiques de tu pueblo para que la gente se anime a ir a probarlos y, en definitiva, fomentar tu negocio sea cuál sea la actividad a la que te dediques.

Sin duda, los blogs y las redes sociales se han vuelto fundamentales en el desarrollo de cualquier empresa, también en el medio rural, pero a pesar de ello hay quien se siente incapaz de gestionarlas. Para ellos hay blogs dispuestos a romper la brecha digital, como La Huerta Digital, un espacio de difusión, comunicación y debate sobre nuevas tecnologías en la agricultura y la agroalimentación.

Queda mucho por hacer hasta que el medio rural consiga comunicaciones de calidad similar a las ciudades. Sin embargo, ya nadie puede decir que eso de internet es cosa de urbanitas.

La Europa que juega con la comida

Artículo publicado originalmente en Arainfo el día 11 de octubre de 2015.

Cuando vivía en Cochabamba (Bolivia), una vez fui con unos amigos a un supermercado en la zona norte de la ciudad. Era un supermercado dirigido a la clase alta, al estilo de los hipermercados europeos. Paseándome por los pasillos, me detuve durante un rato largo en el de los dulces. Había nutella, tabletas de chocolate… y otras delicias que hacía tiempo que no veía. La que más me llamó la atención, fue la leche condensada, y no porque echara de menos su sabor, sino porque era increíblemente barata. Lo más curioso es que era holandesa. ¿Cómo podía costar 1€ una lata de leche condensada importada de los Países Bajos? Reconozco que me dio un escalofrío y por mi mente se derramaron los litros y litros de leche que Nestlè, y otras multinacionales, vendieron en forma de leche en polvo a países latinoamericanos y africanos tras el accidente nuclear de Chernobyl por estar prohibido el consumo de este producto contaminado en Europa.

Sin embargo, la leche condensada que yo tuve entre mis manos no estaba prohibida en Europa, simplemente, estaba altamente subvencionada por la Unión Europea gracias a la Política Agraria Común (PAC) y por eso tenía un precio de venta tan bajo. Pero para entender esto, primero, tenemos que conocer un poco más sobre la más famosa de todas las políticas europeas. Resulta que la PAC nació en el seno de una Europa de postguerra en la que la producción agropecuaria se había visto disminuida y el abastecimiento de alimentos estaba en peligro, en unos años de grandes migraciones del campo a la ciudad. Con este panorama, no hubo más remedio que desarrollar medidas que favoreciesen la producción agrícola, garantizando un suministro estable a los consumidores, para lo cual, había también que asegurar unos precios elevados a los agricultores. Las medidas fueron tan eficaces, que la UE no sólo alcanzó su autosuficiencia alimentaria, sino que, en los años 80, el problema pasó a ser la sobreproducción y la solución terminó siendo exportar el exceso de productos de origen agroganadero a terceros países.

En este punto es donde se cruza la historia de la PAC con la de mi leche condensada, y donde comienzan los problemas y una historia muy turbulenta. Resulta que a la UE no le gusta tirar la comida, pero también da la casualidad de que los países en vías de desarrollo producen alimentos mucho más baratos que los europeos, así que si Europa no quiere tirar cantidades ingentes de comida tiene dos opciones: producir menos o venderlas a un precio muy inferior al de producción a terceros países, y Europa opta por la segunda. Esta decisión provoca en los países receptores una disminución de la producción local (porque los agricultores no pueden competir con los precios tirados de los productos subvencionados europeos) y, a su vez, grandes desplazamientos de campesinos hacia las ciudades.

Para garantizar la producción local, algunos países optaron por proteger a sus agricultores poniendo aranceles a la importación de productos europeos, pero Europa respondió amenazando a aquellos países que tratasen de impedir las importaciones europeas con perder los préstamos y las ayudas en materia de cooperación que les da la Unión Europa, obligándoles de esta manera a comprar comida europea y perdiendo su autosuficiencia.

Puede resultar curioso que, a pesar de la sobreproducción, la UE siga subvencionando los productos agrícolas para competir con países donde los costes son más bajos, y, sin embargo, no proteja de la misma manera a otros sectores que desplazan sus industrias a terceros países para abaratar los costes de producción. Lo que pasa es que el sector primario es primario por algo, quiero decir, que llegado un momento de escasez o de guerra, en el que los países cerraran fronteras, podríamos sobrevivir sin un montón de cosas, pero no podríamos sobrevivir sin comida. Dice la frase popular “piensa mal y acertarás” y, si pensamos mal, resulta que la UE está consiguiendo que muchos países sean dependientes de ella en materia agroalimentaria. Resulta que los efectos de que un país cierre fronteras a la venta de productos europeos (como pasó el año pasado con el veto ruso) implica para la UE tener una gran cantidad de producto por el que ha pagado grandes cantidades para producirlo y que al que no pueda dar salida. Sin embargo, al revés, las consecuencias son mucho más nefastas. Si la UE cerrase de pronto la venta de productos agrícolas a un país al que ha obligado a ser dependiente de ella, se vería afectado por el hambre, dado que la mayoría de sus productores han abandonado las labores agrícolas y tendrían que empezar de cero en la producción, lo que llevaría un tiempo hasta la autosuficiencia y no podrían garantizar el abastecimiento de alimentos a toda su población.

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Dos mujeres ordeñan una vaca en una granja boliviana.

En Bolivia, el sector lácteo local intenta asomar la cabeza en un país en el que no hay tradición de consumir este producto y donde Perú y Europa intentan imponerse. Para rebelarme contra la leche condensada europea, decidí pasarme al mate de coca, de producción y tradición local y apoyar a los ganaderos y agricultores bolivianos que luchan por vivir de su tierra. Pero hay países en situaciones mucho peores que Bolivia, donde sus labradores se han cansado de luchar, y han abandonado la azada por el humo de grandes ciudades. Países condenados a depender de Europa, hasta que en Europa digamos basta.

De todos los movimientos especulativos que se mueven a nuestro alrededor, probablemente el más cruel sea el de la alimentación. No sabemos nada de los alimentos que consumimos, y no sabemos nada de los alimentos que subvencionamos, porque la PAC, que supone un 40% del presupuesto de la UE, la pagamos todos.

Propuestas contra el envejecimiento del medio rural

Hoy se conmemora el Día Internacional de la Juventud y la organización joven de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, UPA Joven, quiere recordar las trabas que los jóvenes sufren a la hora de trabajar y vivir en el medio rural. «El alto envejecimiento de la agricultura y la ganadería, sectores estratégicos, es un peligro para el futuro económico de España», advierten desde UPA. Para revertir esta situación la organización ha elaborado un decálogo de medidas.

[cml_media_alt id='677']hand-351277_1280[/cml_media_alt]El alarmante envejecimiento de la población activa del campo es uno de los problemas estructurales de la agricultura y la ganadería españolas. «Se trata de un problema vital», advierten desde UPA Joven, «no sólo porque condiciona la eficacia económica de las explotaciones, su capacidad de innovar, competir y adaptarse, sino también porque determina el relevo generacional y el futuro de estos dos sectores estratégicos para cualquier país».

La actividad agraria es un trabajo prácticamente vetado a los jóvenes en España. «Es casi imposible que un joven se convierta en ganadero o agricultor si no viene de una familia con a explotación ya establecida», explican en UPA Joven. Incluso para aquellos con familias que trabajan el campo existen muchas trabas que impiden que sigan con el negocio familiar y abandonen el campo. Las más problemáticas son el alto precio de la tierra, la rigidez del mercado, la escasez de arrendamientos y el enorme capital necesario para emprender estas actividades.

Además de estas barreras, los jóvenes tienen otras que afectan a toda la comunidad, como son el acceso a servicios, infraestructuras y derechos. Son básicos para los ciudadanos de las urbes, pero el acceso es cada vez más complicado para la gente del medio rural. UPA señala que los ejemplos más alarmantes son «la merma de instalaciones sanitarias y educativas, la deficiente oferta de medios de transporte y el menor acceso a las comunicaciones».

Sin embargo, estas causas son  «reversibles si las autoridades se ponen ya manos a la obra». Para remediar estos problemas y fortalecer a la juventud del rural, UPA Joven propone el siguiente decálogo de medidas:

  1. Apoyo más contundente a la incorporación de los jóvenes. Una política activa de apoyo a la incorporación tiene que enmarcarse en distintos aspectos como las ayudas directas, préstamos a bajo interés, exenciones de impuestos de transmisión y sucesión, flexibilidad de avales, etc.
  2. Plan de acceso de tierra para jóvenes. Dado el encarecimientos especulativo del mercado de la tierra, es preciso y urgente elaborar medidas dirigidas a favorecer la oferta y arrendamiento de tierras, así como la venta de las mismas.
  3. Mayor facilidad en la transmisión de explotaciones. Se debe facilitar la transmisión de explotaciones, especialmente en los casos de cese anticipado de la actividad agrarias, eliminando obstáculos de tipo restrictivo que impidan o dificulten el acceso a la titularidad de las explotaciones.
  4. Creación de organismos de transmisión de tierras. No se puede concebir un programa de jubilación anticipada sin la constitución de organismos de transmisión de tierras que actúen haciéndose cargo de las tierras en arrendamiento o transmitidas en propiedad, con el objeto de transmitirlas posteriormente según las siguientes prioridades: agricultores jóvenes, ampliación de superficie en pequeñas explotaciones y conservación del medio rural.
  5. Exención de los gastos de transmisión de tierras a las pequeñas explotaciones (gastos de notaría, registro de propiedad, impuesto de transmisiones, etc.). Asimismo, se deben facilitar ayudas en forma de subvenciones y/o créditos para los pequeños y medianos agricultores que compren tierras a los agricultores que se acojan al programa y puedan así aumentar la dimensión de sus explotaciones.
  6. Mejora del entorno rural. No podemos consentir la existencia de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Las personas que habitan el rural español tienen que tener los mismos derechos, servicios y oportunidades que aquellos que viven en las ciudades. Por tanto, es necesario mejorar las infraestructuras y los servicios en el campo para que sus habitantes tengan un acceso real a la sanidad, a la educación.
  7. Facilitar el acceso a la jubilación anticipada. Un programa de jubilación anticipada debe ser fácilmente accesible, tanto para los agricultores que desean cesar en su actividad, como para aquellos a los que se traspasan las tierras.
  8. Desarrollar políticas que fomenten el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación dentro del medio rural. Esto no sólo para modernizar nuestra producción, también para romper la brecha digital que se produce entre la ciudad y los pueblos y que así los habitantes de ambos tengan el mismo acceso a la libertad de información y de expresión.
  9. Prioridad hacia los agricultores jóvenes. Culaquier medida que pretenda establecer diferencias o criterios de prioridad entre explotaciones agrarias tiene que tener como elemento diferenciador, desde un punto de vista positivo, a las explotaciones cuyos titulares sean agricultores jóvenes.
  10. Fortalecimiento de los programas formativos y del asociacionismo juvenil. Tanto la formación de los agricultores y ganaderos jóvenes comoconstituye una de las bazas fundamentales para lograr una agricultura moderna y competitiva. Por ello, es preciso que la Administración apoye con más decisión los programas de formación que realizan las organizaciones agrarias.

[Nota de prensa de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos]

¿Greferéndum o Agriferéndum?

Durante toda la semana, los medios de comunicación se han hecho eco del referéndum que va a tener lugar hoy en Grecia, en el cual, los ciudadanos helenos deciden o no aceptar las demandas de los acreedores internacionales a cambio de dinero fresco para evitar que Grecia no pague sus deudas. Mucho se ha debatido sobre los posibles efectos del “sí” y aún más sobre los del “no”, de cómo afectaría al turismo, a la sanidad, al día a día de los griegos…

Sin embargo, a la hora de informarse sobre las consecuencias que una y otra respuesta tendrían sobre la agricultura, la ganadería, la pesca y, en definitiva, sobre la alimentación, la información que se encuentra en la red en castellano y en inglés es nula. Es curioso que nadie hable de un sector que, según datos de la Embajada griega, emplea a una cuarta parte del país, y que juega un papel más que importante dentro de la Unión Europea.

[cml_media_alt id='602']visser-417549_1280[/cml_media_alt]Durante los últimos años, el crecimiento de la productividad en Grecia ha estado muy por debajo de la media de la Eurozona, el paro ha permanecido alto y la competitividad de la economía se ha debilitado. En cuanto al sector de la agricultura, la crisis económica desencadenó una caída en los ingresos de los agricultores del 13,5%, una subida en los costes de producción, especialmente en ganadería, y una fuerte disminución del empleo en la agricultura. Aunque el crecimiento del paro en la industria y en el sector servicios parece haber tenido efectos secundarios positivos en el sector agrícola, puesto que ha obligado a mucha gente a volver a zonas rurales y agrarias. Resulta interesante, que hasta finales de enero de 2012, de las 3,092 solicitudes de terrenos que se tramitaron, un 35 % provenían de personas desempleadas que querían cultivar la tierra, mientras que sólo un 8 % concernían a agricultores en activo. Además, ha aumentado la venta de productos en circuitos cortos de comercialización, iniciándose un camino para el autoabastecimiento.

[cml_media_alt id='601']olives-357851_1280[/cml_media_alt]A pesar de los efectos de la crisis en el sector agrario, la agricultura y la ganadería siguen desempeñando un papel fundamental en el comercio exterior griego. Muchos países de la UE satisfacen sus necesidades con productos de origen griego (aceite de oliva, frutas y hortalizas, cereales…). Por otro lado, aunque Grecia cubre en gran parte sus necesidades agrícolas, importa productos cárnicos, lácteos y piensos de otros países. Por lo que el ‘No’, podría romper esta estabilidad, pudiendo salir afectados otros países miembros que se quedarían sin cubrir sus necesidades de ciertos productos y sin encontrar salida a la exportación de otros bienes.

Lo que tampoco cuentan los medios extranjeros, pero sí los griegos, son las condiciones de los prestamistas que afectan al sector de la agricultura, y que incluyen un aumento de la tasa de impuestos del 13% al 26%, aumentar el impuesto anticipado de 27.5% a 100%, retirar la regulación recientemente aprobada por el Parlamento griego para la exención de impuestos de la ayuda por valor de 12.000 € y los impuestos y los daños agrícolas del ELGA, retirar el reembolso por el impuesto especial sobre el gasóleo para los agricultores, aumento en el precio de la energía agrícola, grandes aumentos en contribuciones a OGA, aumento del IVA a insumos agrícolas hasta el 23% (estaba en el 13%), aumento del IVA al envasado de productos agrícolas al 23%. Según aseguró Dimitris Kodela, ministro de Agricultura griego, “la aceptación de estas propuestas va a generar una crisis alimentaria y va a destruir a agricultores y ganaderos”.

Hace pocos días, la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España, Isabel García Tejerina, hizo un comentario en Antena 3 sobre el referéndum griego que ha suscitado mucha polémica. «Ojo, que las urnas son peligrosas», decía la ministra, y, en este caso, pueden serlo, y mucho, pero sobre todo para su ministerio, ya que los principales cultivos producidos en Grecia son el tabaco, el trigo, los tomates, los cítricos, la remolacha azucarera, los viñedos, los olivos, las patatas, y el algodón. Es curioso, porque si buscamos cuáles son los principales cultivos en España nos encontramos con que son el olivo, la cebada, el trigo, la remolacha azucarera, el maíz, las patatas, el centeno, la avena, el arroz, los tomates, la cebolla, los viñedos, los cítricos… cobrando especial importancia el tabaco en algunas regiones como Extremadura. Además, tanto en Grecia como en España, es especialmente significativa la cabaña ovina… ¡Vaya, qué casualidad! ¿Qué pasaría si gana hoy el ‘No’? ¿Se teme una caída de los precios que ponga en peligro la producción intensiva española y sus exportaciones?

[cml_media_alt id='603']goats-497910_1280[/cml_media_alt]Lo cierto es que nadie sabe qué pasará mañana, y probablemente nadie haya acertado con sus especulaciones. Lo que sí se conoce, es que el autoabastecimiento perjudica a los importadores, pero no afecta ni a los consumidores de a pie, ni a los productores que tienen asegurada la venta de su producto. Hoy hay muchas más cosas en juego que las que nos cuentan, y el sector de la Agricultura es una de ellas.

Quizás deberíamos aprender a producir de forma sostenible, sólo las cantidades necesarias, con insumos propios, para que el batir de las alas de una mariposa en otro punto del planeta, no ponga en peligro a nuestra economía.

La fiesta de la Jara en Flor de La Siberia

Con la llegada de la primavera, la jara se llena de flores, y los habitantes de La Siberia -comarca situada al norte de la provincia de Badajoz y que cuenta con 24.000 habitantes y 2.691,6 Km2- celebran su día grande.

Cada año, la festividad de la «Jara en Flor» tiene lugar en un municipio diferente de la comarca. Este año se organizó en Siruela, donde se celebraron diversas actividades culturales, entre las que se incluyen bailes regionales, cante flamenco, talleres de animación, concurso fotográfico, etc… Y como no podía ser de otra manera, en una comarca de gran tradición agroganadera, se contó con una representación de razas autóctonas de ganado de la familia Cabello-Bravo, como la Merina Blanca, la Merina Negra, las cabras Retinta y Verata, la raza asnal Andaluza, el Mastín Español, la gallina Extremeña y  el Pavo Oscense.

Con esta jornada de encuentro se consigue poner en valor los recursos de la zona y dar a conocer una comarca que ha sabido conservar su identidad y su biodiversidad. Es una gran iniciativa para fomentar el turismo rural de la mano de la convivencia entre vecinos.