Perdón por lo de Canal Roya, y tantas otras cosas

Ya es primavera. Por lo menos, ya lo es oficialmente. Cada año el invierno dura menos, las nevadas tardan más en llegar y las flores colorean antes los paisajes.

Nuestra memoria, como el invierno, también es cada vez más corta. ¿Acaso alguien recuerda ya que estas navidades, en plena temporada, las pistas tuvieron que cerrar porque no había nieve? ¿Alguien recuerda que esta lucha ya la vivimos hace casi veinte años cuando intentábamos proteger Espelunciecha? No lo se, creo que ya nadie lo recuerda. La nieve cayó sobre los recuerdos y los borró, como borra las huellas anónimas de esos seres silenciosos que dan vida a las humeantes chimeneas en nuestros pueblos.

El Gobierno de Aragón no lo recuerda. O quizás sí, como un sueño -mal sueño- lejano del que no quiere acordarse. Una mentira, como la del cambio climático y la de querer revertir la despoblación y diversificar la actividad económica.

Igual que nos olvidamos de nuestros dioses ancestrales, esos que un día se convirtieron en roca e hicieron de esta una tierra de leyenda a través de unas palabras en una lengua que se extingue igual que se fue el bucardo, y que solo vuelan ya a través de las alas de algún quebrantahuesos.

¿Podremos olvidar algún día que hubo un tiempo en el que acariciábamos la tierra roja de la Canal Roya y disfrutábamos de toda su biodiversidad sin pilonas, ni cables, ni telesillas? No, no lo creo.

Al fondo, Peña Foratata

Este año el Gobierno de Aragón resucitaba un fantasma que lleva años sobrevolando nuestras casas, amenazando nuestros ecosistemas y poniendo en riesgo la flora, la fauna y la cultura local. Me refiero al proyecto de unión de las estaciones de esquí de Astún y Formigal a través del Valle de la Canal Roya. Los defensores de esta iniciativa argumentan que la unión de estas dos estaciones creará una de las zonas de esquí más grandes de España y atraerá a más turistas, lo que generará más empleo y beneficios económicos para la región. Sin embargo, una parte importante de la población local insiste en señalar que este proyecto puede tener graves consecuencias medioambientales, así como un impacto negativo en la vida de los habitantes de los pueblos cercanos.

Podríamos hablar de los atascos que se repiten cada fin de semana, de una zona saturada de turismo, de la dificultad de acceso a la vivienda de la gente de la zona por los altos precios de las segundas residencias, del empleo precario durante unos pocos meses al año, del proyecto de construir dos Burger Kings en la zona (uno en Jaca y otro en Sabiñánigo)… O de un valle con una gran biodiversidad, con un paisaje único que puede generar empleo de calidad y bien remunerado en el sector turístico de naturaleza, de la espectacular gastronomía local —que lucha por sobrevivir ante la creciente demanda de salchichas de cerdo tipo Frankfurt que tan poco tienen del territorio y que invaden las cafeterías de las pistas—, de los cuentos, de las brujas del Valle de Tena, de las leyendas, de cómo el Dios Anayet y la Diosa Arafita cosiran de la Foratata: esa roca en la que se convirtió su hija, Culibilla, al negar su amor al todopoderoso dios Balaitús, y de cómo las hormigas de O Formigal —que significa el hormiguero en aragonés, ese lugar que hoy da nombre a la mayor estación de esquí de Aragón— la protegieron, y de cómo Culibilla, en agradecimiento, se agujereó su corazón para albergar en él para siempre a las hormigas blancas, y de ahí su nombre en esa lengua medieval: Foratata —que significa agujereada en aragonés—.

O también de cómo, más allá de los cortos inviernos y la insostenibilidad —cada vez más evidente— de las pistas de esquí, el cambio climático está alcanzando un punto —debido a la actividad humana— en el que cada vez resulta menos viable la vida en el planeta en un futuro próximo, tal y como resalta en su último informe el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

Vacas pastando en el Ibón d’A Espelunciecha

Por eso, quizás, cada vez resulte más complicado comprar el argumento de que el esquí va a generar empleo de calidad en las comarcas pirenaicas, cuando, en el contexto actual de emergencia climática en el que nos encontramos, deberíamos ser conscientes de la falta de nieve y de agua y preocuparnos de anticiparnos a las sequías que cada año van a ser más severas, al riesgo de incendios cada vez mayor. Y en vez de invertir en proyectos completamente insostenibles desde cualquier punto de vista —y especialmente desde la perspectiva climática y ambiental—, como el esquí o las macroexplotaciones de ganadería industrial, deberíamos apostar por iniciativas que pongan en el centro la gestión eficaz y justa del territorio. Esto es, apoyar a las pequeñas ganaderías extensivas familiares que aún sobreviven en estas comarcas, impulsar la creación de nuevos rebaños que ayuden a conservar estos paisajes y a prevenir futuros incendios. Favorecer la diversificación de la actividad económica y apoyar el turismo basado en la observación y disfrute de la naturaleza de una manera responsable. Y ser conscientes, también, de que no se puede promover ninguna pista de esquí sin tener asegurado que va a haber ganado pastando en las estaciones en verano, ya que, si no fuera por la acción del pastoreo que corta la hierba y mantiene la vegetación en equilibrio, la hierba crecería y se formarían bolsas de aire entre la vegetación al caer la nieve que dificultarían enormemente la práctica del esquí, por no hablar de la matorralización del paisaje…

¿Cómo vamos a decirles a los niños y niñas y a las personas jóvenes, que tengan sueños, que se esfuercen en ser libres, cuando les estamos arrancando los últimos recursos que aún conservamos, cuando se está haciendo caso omiso de los informes científicos, cuando se está negando el impacto ambiental evidente de este tipo de proyectos, cuando en vez de conservar los ecosistemas, los estamos destruyendo?

Desde aquí pido perdón a las generaciones venideras. Nosotros no queríamos la destrucción de Canal Roya, ni tantas otras cosas…

Poniendo en el mapa iniciativas sostenibles en espacios naturales protegidos

El 24 de mayo se celebra el Día europeo de los Parques, una iniciativa de la Federación EUROPARC, y que conmemora la declaración de los primeros parques nacionales en Europa, que se declararon en Suecia hace más de un siglo.
 
¿A quién no le gusta visitar espacios naturales protegidos y embriagarse de tanta naturaleza? Sin embargo, estos espacios no existirían sin las personas que habitan el territorio y que dan forma y llenan de vida estos ecosistemas. Para resaltar la importancia de las personas que habitan en el entorno de estos parques y de las iniciativas sostenibles que llevan a cabo, Mallata.com ha creado un mapa para dar a conocer diferentes experiencias. Está disponible en la sección Mapas de iniciativas del blog, donde también se pueden encontrar un mapa de iniciativas impulsadas por mujeres en zonas rurales y un mapa de iniciativas laneras sostenibles.
 
El mapa de iniciativas desarrolladas en espacios naturales protegidos recoge diferentes experiencias sostenibles que desarrollan su actividad en espacios naturales protegidos o en su área de influencia.
Los colores indican el tipo de espacio natural protegido:
– En amarillo: parque nacional
– En verde: parques naturales o regionales
– En azul: Reserva de la biosfera o geoparque
– En rosa: Red Natura 2000
 
Se pueden incluir nuevas iniciativas rellenando el formulario disponible en https://bit.ly/formularioespaciosnaturales
 


Medio rural

Poniendo en el mapa iniciativas sostenibles en espacios naturales protegidos

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AgroecologíaDocumentalSoberanía Alimentaria

Jaca celebra la Semana de luchas campesinas y el Día de la Tierra

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AgroecologíaMedio rural

No puedes comprar el sol

Desde el tren, observo las cigüeñas moverse con sus largas patas buscando comida por los…

¡Feliz y rural 2021!

En un año en el que más que nunca nos hemos dado cuenta de la importancia de la ganadería extensiva, de la agroecología, de la soberanía alimentaria, de un medio rural vivo… Sigamos trabajando por mantener nuestros pueblos con vida.
Feliz y rural 2021 ?

AbaDíaFest

El 19 de mayo se celebra en la Ermita de El Viñedo en Loporzano (Huesca) el AbaDíaFest, un encuentro lúdico-festivo para reivindicar la oposición de las gentes de este municipio altoaragonés a la instalación de dos explotaciones industriales de porcino en su territorio, situado a las puertas del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara y hábitat de numerosas especies protegidas.

Para ello han preparado actividades durante toda la jornada: mercado solidario de productos agroecológicos y artesanos; rincón de lectura con libros infantiles sobre medio ambiente; juegos de exterior cedidos por Cultural El Globo; exposición de fotografías de Miguel A. Bueno, Alejandro Sanagustín y Jaime Seuma; mesas informativas de WWF España, Ecologistas en Acción y Plataforma Loporzano Sin Ganadería Intensiva; barra de bar, etc…

Además, a  partir de las 11h. están programadas diferentes actividades para disfrutar del maravilloso entorno en que el que se sitúa Loporzano, como un paseo ornitológico por la zona para observar aves de la mano de Juan Albero (Grupo Ornitológico Oscense); un taller de yoga para la vida cotidiana con Radael Palacio armonizado con sonido vivo con cuencos de cuarzo con Carlos Barona; una actividad familiar de Geocatching para buscar el tesoro con Eduardo Pascual (Planeta 40)-, vermut y taller de bailes con Charo Romero.

A las 14h. habrá comida con menu vegetariano y vino ecológico de Castillazuelo y pan de Loporzano a un precio de 10€ (imprescindible inscripción antes del 14 de mayo en loporzanovivo@gmail.com).

Por la tarde se celebrará un café tertulia con experiencias de proximidad en el que intervendrán Paloma Barrachina (productora local de azafrán), María Zamora (AmasArte, repostería sostenible), Irene y Gala Gracia (ganaderas del cordero ecológico Montearagón) y Ana Carceller (BioGuara, cultivo ecológico de trigo de la variedad local Aragón 03) y moderado por Lucía López Marco (mallata.com).

Al mismo tiempo tendrá lugar el taller «Una vez, unas historias» de historias soñadas y dibujadas por Raquel Sobrino sobre textos de Javi Hernández, autor de los álbumes Haberlas Haylas, El secreto de Jacinto, Cómo ella me enseñó, Sueños de papel…

A las 17,15h. se leerá el Manifiesto Plataforma Loporzano SIN ganadería intensiva y a las 17,30 h. comenzará un concierto en el que actuarán Los de Loporzano, Empoderaos Arcadia, Domador y Fongo Royo.

La jornada está organizada por Loporzano Vivo y la Plataforma Loporzano SIN ganadería intensiva.

El programa completo en pdf está disponible aquí.

Cartas desde La Nada

Esta semana salía en los medios que RENFE sacará un AVE lowcost, al que llamará EVA y que unirá Madrid, Tarragona y Barcelona. Atravesará el gran desierto demográfico ibérico, pero no parará en él, para ofensa de algunos, que no se de que se sorprenden, ya que probablemente para Madrid hace tiempo que esto es solo La Nada.

Casi en paralelo salía otra noticia, aunque igual no era tan nueva o no nos ha pillado de sorpresa: 40 municipios aragoneses, una de esas regiones que forman parte de esa Nada que atravesará EVA, no tienen ningún habitante empadronado menor de 20 años. Y alguno de estos pueblos, como es el caso de Torrelapaja, tiene una media de edad de 66 años. Aquí, en medio del desierto, parece que se empieza a ver más allá de la emigración, del éxodo rural, y empieza a relucir que el problema es que quienes quedan, en muchos casos, no están ya ni en edad de producir.

La situación no es mucho más esperanzadora en el resto de la «España Vacía», también en el mismo espacio de tiempo leía otra noticia, sobre otro desierto demográfico (que es el mismo aunque varios cientos de kilómetros hacia el oeste), Extremadura, ese paraíso para quienes amamos la biodiversidad, que alberga la que debería ser la verdadera Marca España: la dehesa, el agroecosistema más sostenible del mundo y que ahora mismo se encuentra amenazado. Los periódicos locales de ese otro punto del mapa donde los trenes no pasan ni de largo, anunciaban recientemente que el problema de la despoblación es que ya no es solo rural, ahora también afecta a las ciudades extremeñas, que han perdido el 2% de su población.

Mientras, en la ciudad más poblada del desierto demográfico, Zaragoza (donde residen más de la mitad de los aragoneses y donde viven más sorianos que en la capital de Soria), las marquesinas de autobús han estado recordando durante los últimos meses que «Dicen que hay tierras al este»(1), anunciando una exposición sobre los vínculos históricos entre Aragón y Cataluña en los siglos XVIII al XX, y a través de la cual Aragón pretendía declarar su amor a Cataluña. El nombre era en referencia a una canción de Labordeta que a continuación decía “donde se trabaja y paga”(1), motivo por el que muchos de los habitantes de La Nada, emigraron a otras tierras, principalmente a Cataluña, donde se invirtió en infraestructuras y en industria. Y mientras las televisiones ignoran las noticias del desierto y los gritos afónicos de algunos políticos “de provincias”, quienes estamos aquí sobreviviendo a las inclemencias de la nieve y la sequía, del sol y la luna, y viendo pasar trenes, seguimos ultrainformados de lo que pasa en tierras vecinas, y sabemos mejor lo que pasa ahí, que lo que pasa aquí, porque al parecer, solo es importante lo que pasa en Madrid y Cataluña, y por eso, si queda algo de tiempo en los informativos para hablar de otras partes del mapa, lo dedican al litoral. ¿Para qué hablar del desierto? ¿Acaso queda alguien ahí? Y en las tertulias de los bares, se comenta que el tal Comín al que le vieron el whatsapp, es descendiente de emigrantes de la Nada, igual que Carod Rovira, igual que Ada Colau… ¡Si hasta Durán i Lleida nació en un pueblo de cuyo nombre no quiere acordarse! Incluso varios políticos y periodistas, hoy madrileños, nacieron en lugares que ya no deben de existir ni en sus recuerdos. Se fueron y se olvidaron de quienes nos quedábamos aquí. «Adiós a los que se quedan»(2), que decía otra canción.

Quizás por eso no queremos mirar la tierra que pisan nuestros pies, porque parece que no existe. Pero os diré una cosa, de aquí, de este desierto del que ni siquiera se habla en medio del temporal para decir que las carreteras son intransitables, hasta que dentro de unos días algún programa de esos que echan por las tardes se entere de que en algún pueblo de Teruel, Guadalajara o Soria han estado días enteros aislados sin que ningún medio de comunicación, ni ninguna red social lo contase, e increíblemente el mundo ha seguido girando; de aquí salieron grandes mentes, como María Moliner, Miguel Servet o Ramón y Cajal, y quizás algún día hablen de ellos y tengan que ir a los pueblos donde nacieron. Tal vez entonces descubran que detrás de las puertas de las casas, aún queda gente, a pesar de que no salgan a saludarles cuando vean pasar de largo a EVA.

Mientras, aquí, seguiremos mandando cartas desde La Nada, recordando que seguimos vivas, y seguiremos maldiciendo nuestra suerte, como en aquella canción de otro grupo del desierto, cuyo nombre ya da igual, que decía “Pero al Este del Moncayo solo hay sed, y el desierto para correr. Y maldita sea mi suerte…”(3).

Atentamente,

Nadie («Los nadies: los ningunos, los ninguneados»(5)).

P.D.: Mientras acabo esta carta, me viene a la cabeza el recuerdo de las gentes de Sabiñánigo, que cuentan que el lobo desapareció cuando apareció el tren. Casualmente, ahora que los trenes pasan a tal velocidad que ni siquiera da tiempo a asomarse por sus ventanillas para decir adiós, ahora que ya no paran y las capitanas(4) son las únicas que se pasean por algunas estaciones, parece que el lobo vuelve a resurgir. Parece que mientras unos viajan en trenes del futuro, otras viajamos al pasado…

(1) Parte de la canción titulada Aragón, de José Antonio Labordeta, cuya letra se puede leer aquí.

(2) De la canción Albada, de José Antonio Labordeta. La letra completa se puede leer aquí.

(3) Letra de la canción Maldita sea mi suerte, del grupo Más Birras. La letra, aquí.

(4) Capitana, nombre vernáculo para referirse a la planta Salsola Kali, que es la típica que sale rodando en las películas del Oeste, y cualquier día de viento por la España Vacía.

(5) Del poema Los Nadies, de Eduardo Galeano, que se puede leer en este enlace.

Rastrillo contra la despoblación rural

El Rastrillo contra la despoblación rural ‘Saint German des Prés’ estará abierto hasta el próximo 10 de enero en lo localidad soriana de Yanguas. Todos los beneficios irán destinados a proyectos para fijar población en la zona.

Innovaciones sociales para reducir el impacto de los incendios en el medio rural catalán

Artículo publicado originalmente en inglés en el blog del proyecto SIMRA el 8 de junio de 2017

Restos del incendio de hace dos años

El pasado mes de mayo, tuvo lugar la primera Asamblea General del proyecto Innovación Social en Áreas Rurales Marginales (SIMRA, por sus siglas en inglés), que se celebró en la Oficina Mediterránea del Instituto Forestal Europeo (EFIMED), situada en Barcelona. Durante el encuentro, tuvimos la suerte de poder conocer de primera mano cómo se organizan los vecinos de la comarca del Bages (Barcelona) para minimizar los impactos de los incendios en su término municipal, y de que nos lo contaran los propios protagonistas en el mismo lugar donde hace dos años hubo un incendio (Òdena, verano de 2015). Pero vayamos por partes y empecemos por el principio:

Durante el siglo XX, la despoblación rural y el consecuente abandono de las tierras de cultivo, han provocado que donde antes había un paisaje agrícola, ahora haya un paisaje forestal. El aumento de hectáreas de bosque y los fuegos que se sucedieron, llevaron a vecinos y a propietarios a unirse en los años 60 creando los grupos de extinción de incendios y auxilio inmediato. Estos grupos se regularon a partir del año 1986 y pasaron a denominarse Agrupaciones de Defensa Forestal, en adelante ADF. Las ADF no tienen ánimo de lucro y su finalidad  es la prevención y lucha contra los incendios forestales. Están  formadas por propietarios forestales, ayuntamientos de los municipios de su ámbito territorial y personas voluntarias. Además, trabajan de forma coordinada con el cuerpo de bomberos.

Vehículo de primera intervención que dispone la ADF de Castellfollit del Boix para apagar y prevenir incendios

La ADF de Castellfollit del Boix (en la comarca del Bages) abarca una superficie total de 5.942 ha, de las cuales 4.397 son forestales, lo que supone el 73,9% de la superficie. El bosque es una matriz importante de su territorio, que los habitantes a menudo usan para pasear o recoger setas. Para protegerlo, se reúnen contribuyendo al plan municipal de incendios forestales, hacen campañas con agricultores y colegios, mantienen puntos de agua y pistas de acceso al monte, y reciben formación por parte de los bomberos. Cuando hay un incendio en su municipio, el Centro de Emergencias les avisa y se activan, a menudo llegando a la zona antes que los bomberos; por ello su actuación inicial es importante para la evolución del incendio, y se ponen a disposición de los bomberos cuando estos llegan. Cuando un municipio cercano precisa colaboración, el centro comarcal les coordina para ayudar a sus vecinos, ya que el fuego no entiende de fronteras administrativas. Esta ADF es una iniciativa social en la que personas voluntarias del municipio llevan décadas uniéndose para prevenir y extinguir los incendios, protegiendo así un bien común: su pueblo, su paisaje y sus recursos forestales. Tienen dos tipos de miembros: los del carnet verde (mayores de 16 años) para ayudar en general menos en caso de incendio, y los del carnet amarillo (mayores de 18 años) que cuentan con la formación y equipamiento específico para participar con seguridad y coordinación en la peligrosa tarea de extinguir un incendio.

Convirtiendo troncos en astillas para calderas de biomasa

A pesar de sus esfuerzos, las gentes de Castellfollit del Boix han ido viendo como la magnitud de los incendios aumentaba, mientras que las actuaciones silvícolas para prevenirlos (clareos, limpieza de matorral) devenían más caras. En la última década, sin embargo, el uso de la biomasa forestal para uso energético ha supuesto una oportunidad para cubrir los costes de las intervenciones forestales, lo que no sólo mejora la sostenibilidad económica de la prevención, sino que también mejora la economía de esta zona rural. Por este motivo, decidieron innovar y convertirse en una cooperativa que aprovecha aquellos árboles que talaban para prevenir incendios, en astillas para calderas de biomasa. De esta manera, no solo previenen la aparición de incendios y contribuyen a generar energía limpia, sino que además crean empleo, fijando población en el municipio.

Si queréis conocer más a fondo el trabajo de las ADF, podéis visitar la web: http://www.federacioadfbages.org

Innovacions socials pa reducir l’impacto d’os incendios en o medio rural catalán

Articlo publicau orichinalment en anglés en o blog d’o prochecto SIMRA o 8 de chunio de 2017

Restas de l’incendio de fa dos anyos

O pasau mes de mayo, tenió puesto a primera Asambleya Cheneral d’o prochecto Innovación Social en Arias Rurals Marguinals (SIMRA, por as suyas siglas en anglés), que se celebró en a Usina Mediterrania d’o Instituto Forestal Europeu (EFIMED), situada en Barcelona. Mientras a trobada, teniemos a suerte de poder conoixer de primera man cómo s’organizan os vecins d’a comarca d’o Bages (Barcelona) ta minimizar os impactos d’os incendios en o suyo termin municipal, y que nos lo contasen os propios protagonistas en o mesmo puesto an fa dos anyos i habió un incendio (Òdena, verano de 2015). Pero vaigamos por partes y empecipiemos por o prencipio:

Mientras o sieglo XX, a despoblación rural y o conseqüent abandono d’as tierras de cautivo, han provocau que an antes i heba un paisache agricola, agora i haiga un paisache forestal. L’aumento d’hectarias de selva y os fuegos que se succedioron, levoron a vecins y a propietarios a unir-se en os anyos 60 creyando os grupos d’extinción d’incendios y auxilio immediato. Istes grupos se reguloron a partir de l’anyo 1986 y pasoron a denominar-se Agrupacions de Defensa Forestal, en adebant ADF. As ADF no tienen animo de lucro y a suya finalidat  ye a prevención y luita contra os incendios forestals. Son  formadas por propietarios forestals, concellos d’os municipios d’o suyo ambito territorial y personas voluntarias. Amás, treballan de forma coordinada con o cuerpo de bomberos.

Vehíclo de primera intervención que disposa l’ADF de Castellfollit del Boix ta amortar y aprevenir incendios

L’ADF de Castellfollit del Boix (en a comarca d’o Bages) abarca una superficie total de 5.942 ha, d’as qualas 4.397 son forestals, cosa que suposa o 73,9% d’a superficie. A selva ye una matriz important d’o suyo territorio, que os habitants a ormino fan servir pa fer gambadas u replegar fungos. Ta protecher-lo, se reunen contribuindo a o plan municipal d’incendios forestals, fan campanyas con agricultors y colechios, mantienen puntos d’augua y pistas d’acceso a l’amonte, y reciben formación por parte d’os bombers. Quan i hai un incendio en o suyo municipio, o Centro d’Emerchencias les grita y s’activan, a ormino plegando en a zona antes que no os bombers; por ixo a suya actuación inicial ye important t’a evolución de l’incendio, y se meten a la disposición d’os bombers quan istes i plegan. Quan un municipio cercano precisa colaboración, o centro comarcal les coordina pa aduyar a os suyos vecins, ya que o fuego no entiende de buegas administrativas. Ista ADF ye una iniciativa social en a quala personas voluntarias d’o municipio levan decenios unindo-se ta aprevenir y extinguir os incendios, protechendo asinas un bien común: o suyo lugar, o suyo paisache y os suyos recursos forestals. Tienen dos tipos de miembros: os d’o carnet verde (mayors de 16 anyos) pa aduyar en cheneral fueras de en caso d’incendio, y os d’o carnet amariello (mayors de 18 anyos) que contan con a formación y equipamiento especifico pa participar con seguranza y coordinación en o perigloso quefer d’extinguir un incendio.

Convertindo troncos en asclas pa calderas de biomasa

Manimenos os suyos esfuerzos, as chents de Castellfollit del Boix han iu veyendo como a magnitut d’os incendios aumentaba, mientres que as actuacions silvicolas pa aprevenir-los (clareos, limpieza de matorral) deveniban mas caras. En o zaguer decenio, manimenos, l’uso d’a biomasa forestal pa uso enerchetico ha suposau una oportunidat pa cubrir os costes d’as intervencions forestals, cosa que no solament amillora a sostenibilidad economica d’a prevención, sino que tamién amillora a economía d’ista zona rural. Por iste motivo, decidioron innovar y convertir-se en una cooperativa que aprofita aquells arbols que picaban pa aprevenir incendios, en asclas pa calderas de biomasa. D’ista traza, no solament aprevienen l’aparición d’incendios y contribuyen a chenerar enerchía limpia, sino que amás creyan emplego, fixando población en o municipio.

Si queretz conoixer mas a fundo o treballo d’as ADF, podetz visitar a web: http://www.federacioadfbages.org

That chronic disease called rural depopulation

Article originally published in Arainfo on 24th October 2015.

It is still night time, but the cock has already crowed. The man has been hearing it all his life –not the same one, but generation after generation of cocks that have been living in the henhouse since he was born- and now, he cannot bear it any more: each day the cock crows means a day that he is still alive. “One of these days I will wring his neck”, he thinks, but he knows that even if he did, the sun would still rise every day, and to be honest, the village is already too silent to do away with the last remaining sign of life. It is difficult for him to accept that the last few villagers have died, and all that remains of the place where they used to spend the afternoon in silence, but together, is the box, the bench and the broken chair.

The sad thing about this story is that it is true, and even sadder is the fact that this story repeats itself in many villages, infected by the virus of rural exodus, that chronic disease to which no governments pay attention, they just wait for the day when this problem will magically disappear. But our rural world is so fragile that there aren’t any witches left to cast spells to solve the problem, in fact, if Aragón (a region in North Spain) is leader in anything, it is in the number of abandoned villages. There is no official data to number them, but it is known that there are more than 200.

If the authorities don’t remedy this immediately, that number will soon double, and for every village lost, we will lose a part of our culture and a piece of our history, in spite of all the work that has been put into building a future, generation after generation. We do not realise the role played by rural areas in maintaining the landscape and biodiversity. I remember a farmer telling me “Yes, I am a farmer, but moreover I am a landscape gardener, and the landscape belongs to all”. Soon there won’t be any more of these gardeners, and our landscapes will lose the appearance they have today. Shrubs and scrubs will take over, and many plant and animal species will disappear. We will no longer have landscapes to admire. The role played by women and men living in rural areas must be recognized, the heroes and heroines that keep certain values alive, values that have been lost in the cities a long time ago.

Village life offers many opportunities, not always linked to the land. However the Administrations must provide equal opportunities for the inhabitants of the marginalised rural areas and above all, their voice should be heard when developing initiatives to revitalise rural communities. In the cities it is often forgotten that without a rural world, there wouldn’t be an urban world.