Entrevista en el programa ‘De puertas al campo’

El domingo 3 de abril, entrevistaron en el programa De puertas al campo, de Aragón Radio, a la responsable de este blog. En el programa se habló de ganadería sostenible e insostenible, y de los beneficios e impactos de cada una para el medio ambiente, además de buenas prácticas en otros países como Bolivia, entre otras cosas. Podéis escuchar la entrevista a partir del minuto 45:58 en el siguiente enlace o pinchando en la imagen.

Las ganas de decir muchas cosas en poco tiempo llevaron a cometer algún error, como decir «algunos mamíferos, como el urogallo», donde, como todos sabréis, quería decir «algunos animales» 😉

Gracias, Cantabria

Artículo publicado el 31 de marzo de 2016 en La Braña de Eldiario.es Cantabria.

Parece mentira lo rápido que pasan los meses, el verano, el otoño, el invierno… Los días de playa, y los de nieve. La colección de recuerdos que se pueden acumular en la memoria. Parece ayer cuando, sin llevar ni siquiera 24 horas en Cantabria, me planté en una merienda que organizaban los, entonces, amigos de un amigo de un amigo, y que, por supuesto, acabaron siendo amigos (parece una canción, pero es así). En los primeros cinco minutos ya advirtieron que no era cántabra, «¿Se me nota mucho el acento?», pregunté inocentemente; a lo que me contestaron que no: «Es que eres muy simpática».

Primero pensé que eran unos exagerados, aunque no tardé en cambiar de idea, tras darme cuenta de que los comerciantes no me atendían así porque me confundieran con alguien que se había ido sin pagar, sino que se comportan así, como si les debieras algo, siempre.

Sin embargo, después de siete meses y medio vagando por estos lares, puedo asegurar que es todo fachada. Que las gentes de Cantabria van de duras, pero en realidad son más blandas, e igual de dulces, que la nocilla. Pese a las advertencias del «no te adaptarás», siento decir que el clima y la gente es lo mejor que tiene Cantabria. Llueve, sí, aunque no hace mucho frío, ni mucho calor, ni sopla viento fuerte.

Reconozco que alguna vez, tras muchos días sin ver el sol, acababa rebuznando como el personal de las tiendas del centro de Santander, pero solo entonces aprecias la magia de ver una luga abriéndose paso entre las nubes. ¡Y el mar! ¿Hay algo más relajante que un paseo por la playa de noche? Y la gente… ¿qué habría hecho yo estos meses sin la gente que he conocido aquí? Con todo lo que me he reído, todo lo que he aprendido, y todo lo que he disfrutado…

Mucho antes de lo que esperaba, y sin tiempo de llenarme los bolsillos de arena, el viento me empuja de nuevo a la tierra de la que partí. Me da mucha pena dejar Cantabria, aunque estoy tan atrapada a su costa, a sus acantilados, a sus prados, a sus vacas, a su cultura, a sus gentes, que se que no tardaré en volver.

Un año antes de venir había estado en Santoña de voluntaria en una granja, y ya me quedé enganchada a esta tierra. Ahora, que he podido conocerla más a fondo, solo puedo estar agradecida por todo el tiempo que he pasado aquí, y por toda la gente que me ha ayudado en el camino. Ha sido, sin duda, una de las mejores etapas de mi vida.

Cambio los verdes prados cántabros, con sus tudancas, con sus vacas pintas; por las tierras de secano con sus rasas aragonesas y sus vacas pirenaicas. Y aunque no abandono esta Braña, la visitaré con menos frecuencia, y me podréis encontrar siempre en mi mallata. Sin embargo, hay algo que no cambio por nada del mundo: las amistades que he hecho en Cantabria, y que han hecho que esta tierra signifique tanto para mí. Sé que regresaré a la brisa y a la luna en la bahía y que «por lejos que me encuentre, tu faro siento brillar». Gracias, Cantabria.

Caminando por Loporzano sin ganadería intensiva

La Plataforma Loporzano SIN ganadería intensiva organiza el domingo 10 de abril, una caminata por el territorio colindante a la localidad de Loporzano para darlo a conocer y explicar porque se oponen a la instalación de dos granjas de porcino en este lugar.

La actividad dará comienzo en la Ermita del Viñedo a las 11 de la mañana, y posteriormente se cruzará la carretera para recorrer el Camino Natural de la Hoya, que nos llevará a San Fertús. La excursión continuará hasta el núcleo de Ayera, desde donde se dirigirá al conjunto arqueológico de Piedra Mora.

Más información en la página de Facebook de la Plataforma Loporzano SIN ganadería intensiva.

LiBERTAd para los ríos

Artículo publicado el 17 de marzo de 2016 en la sección La Braña de Eldiario.es Cantabria.

Las pasadas navidades me tocó pasar la noche de reyes lejos de mi familia. Así que mis amigos vinieron a cenar a casa y pusimos en un mueble de la entrada todos los regalos del amigo invisible. A mí me regalaron un puñado de preciosas y enormes conchas arrastradas por el agua del mar hasta la playa de El Sardinero y que mi amigo recogió para mí. También iba dentro del paquete un ejemplar de ‘Brañaflor’, libro de relatos y leyendas de Cantabria escrito por Manuel Llano: un eco de la cultura que resiste a morir, como las olas que aúllan desde las caracolas.

En el libro una de las historias que aparecen es la de las Mozas del Agua, que «tenían en la frente una estrella del color de las nubes cuando el sol se va», iban descalzas y vestían con capas de hilos de plata y de oro. Todas las mañanas, las Mozas salían de los ríos y de las fuentes, y al pisar la tierra, nacían flores. Cuando salía el sol, volvían a su refugio bajo el agua.

Cuenta la leyenda que si alguien llegaba en el momento en el que las Mozas del Agua se recogían y agarraba una de las flores, sería dichoso de por vida. Dicen, también, que la noche más corta del año la Moza salía del agua acompañada del Mozo, y que juntos sembraban joyas en el monte para las pastoras, y que cuando estas las encontraban, adquirían el poder de curar con el agua todas las enfermedades de sus rebaños.

Sin embargo, se quejan los mayores de que ya no salen las Mozas. Será por lo mal que tratamos a los ríos, construyendo presas para impedir que lleguen al mar y sean libres. Esta misma semana, el pasado día 14 fue el Día Internacional de Acción contra las Presas y por los Ríos, el Agua y la Vida. La idea de celebrar este día surgió en 1997, en Brasil, durante el Primer Encuentro Internacional de Damnificados por las Represas. Precisamente hoy hace justo dos semanas que asesinaron a una mujer en Honduras, Berta Cáceres, por defender un río sagrado para su comunidad de la construcción de una presa, por evitar ser una damnificada más de la construcción de las represas.

Y lo consiguió, por eso le otorgaron en 2015 el Premio Goldman de Medio Ambiente. Cuando mataron a Berta, hirieron a otro hombre, Gustavo Castro, que estaba con Berta salvando la Tierra de quienes siembran muerte, y cuya vida corre ahora serio peligro, por lo que varias asociaciones ecologistas están recogiendo firmas solicitando al Gobierno hondureño su protección. Ayer asesinaron a otro hombre, compañero de Berta en la lucha contra las presas y en defensa de los ríos.

Yo creo que las Mozas del Agua ya no salen porque tienen miedo, y porque si salieran, ya no crecerían flores bajo sus pies, sino que probablemente hasta explotaran bombas que acabarían con ellas, como acaban con la vida de inocentes en Siria. O quizás, en una de estas, se quedaron encerradas en el fondo de alguna presa y ya no pueden salir. Porque aunque todas estas historias lleguen desde la orilla de otros ríos, en la misma Cuenca Hidrográfica del Ebro hay gentes, como Los 8 de Yesa, que también recuerdan que antes salían mujeres del agua en la noche mas corta del año, solo que allí les llaman moras, y que ahora se enfrentan a penas de hasta seis años y medio de cárcel por defender su pueblo de caer sepultado bajo un embalse sin sentido, por evitar que lo único que salga del agua sea la torre de una iglesia. ¿Cuánta gente ha perdido ya sus casas, sus leyendas y sus recuerdos bajo el agua de un pantano?

Y es que detrás del agua de los ríos, se esconde mucho más. Como los sedimentos que llegan al mar a través de los ríos y que las olas arrastran hasta las playas dándonos arena, el agua con la que regamos las plantas que comemos, el agua que beben los animales y que bebemos nosotros… El agua es vida, mucha vida y nadie puede detenerla. Y los ríos son, también, mucha cultura. Por las Mozas del Agua, por Berta Cáceres, por las gentes de antes que entendían la vida mucho mejor que quienes manejan la economía hoy en día, y por seguir teniendo playas en las que recoger conchas, el 14 de marzo, hoy y siempre defendamos los ríos, el agua y la vida.

Charla en Zaragoza: La sostenibilidad de la ganadería

La ganadería ha moldeado durante siglos el ecosistema en el que vivimos, hasta convertirse en pieza clave del mismo. Sin embargo, el auge durante el último siglo de la ganadería intensiva ha ido poniendo en peligro la integridad del paisaje que nos rodea. El aumento de la ganadería industrial, dependiente de fármacos y piensos transgénicos y kilométricos,  y la desaparición de la ganadería extensiva, que ayuda a conservar la biodiversidad y a prevenir incendios, han acelerado la degradación del medio que habitamos.

Para hablar de estos dos modelos de ganadería y analizar su impacto en nuestro día a día, Amigos de la Tierra Aragón organiza la charla «La sostenibilidad de la ganadería» con Lucía López Marco, autora del blog Mallata.com. El evento tendrá lugar el viernes 1 de abril en La Pantera Rossa (c/ San Vicente de Paúl, 28. Zaragoza).

Un año de Mallata

Hoy hace un año que esta mallata se echó el morral al hombro y comenzó a trashumar por la red. Ha sido un trayecto muy emocionante, en el que no han dejado de sumarse nómadas y en el que no hemos parado ni un momento de caminar.

Después de este tiempo sólo puedo decir GRACIAS a todas las personas que formáis parte de este refugio y decir que esto ha sido sólo el principio y que queda aún mucho trayecto por recorrer y muchas historias que contar 🙂

Despertemos

Hace dos inviernos tuve la suerte de poder escuchar en Zaragoza el testimonio de Donald Moncayo, líder indígena, y Pablo Fajardo, abogado principal del Caso Texaco y ganador en 2008 del Premio Goldman, premio que se concede anualmente a defensores de la naturaleza y el medio ambiente, algo así como el Nobel de Ecología.

Es difícil, desde la distancia, desde la piel de quien nunca ha sentido la selva, de quien tiene coche, calefacción central, de quien se ducha diariamente con agua caliente, y no se pregunta de dónde sale esa energía, entender las luchas por la vida que llegan desde el otro lado del océano y solidarizarse con ellas. Pero ese día la sala estaba llena, repleta de ojos brillantes, de almas abiertas y de esperanza.

Yo había ido allí con Manu y Teresa, que todavía tenían en las pupilas la imagen verde de la vegetación de Sucumbíos, y el recuerdo negro de los testimonios de quienes les hablaron del dolor del petróleo; y con Miguel, que ahora se encuentra descubriendo otras selvas en el corazón de América Latina. Creo que aquella charla nos hizo recordar otras luchas de acá y de allá: la de los bolivianos en el TIPNIS, la de los vecinos de Artieda, la del Bergantes… Nos recordó que somos hijos de la Pacha Mama, la Madre Tierra, y que tenemos que honrar a Inti, el Dios Sol, aunque la comodidad de nuestros sofás se empeñe en hacernos olvidar quienes somos y de dónde venimos.

Durante aquella tarde de febrero en el Centro Pignatelli, Pablo y Donald compartieron los horrores que la multinacional petrolera Chevron-Texaco había provocado en la selva amazónica, y las consecuencias de sus extracciones en las personas que ahí viven. Nos mostraron vídeos donde unos monstruos con sombrero tejano afirmaban que la selva estaba ahí para explotarla, no para que los humanos conviviesen en paz formando parte de ella, justificando así la expulsión de aquellas personas que, al igual que sus ancestros, querían seguir viviendo allí, conservando su cultura y sus tradiciones. Lavándose las manos de todo el mal que ha generado la petrolera en el Ecuador. Todo en nombre del Dios Dinero, que no entiende de Pachamamas, ni de Intis, ni de respeto, ni de vida…

Pablo, emocionado, nos contó también como asesinaron a su hermano al confundirlo con él, y es que sale caro defender la tierra de quienes quieren lucrarse de ella para llenar sus bolsillos con sangre. Según el informe de Global Witness titulado “¿Cuántos más?”, el año pasado asesinaron a 116 activistas del medio ambiente, de los cuales “un 40 % de estas víctimas era indígena y las principales causas de su muerte fueron la industria hidroeléctrica, la minería y la agroindustria”. La investigación añade también que “Honduras es el país más peligroso per cápita para los activistas ambientales y de la tierra con 101 asesinatos entre 2010 y 2014”. Precisamente en Honduras asesinaron el pasado 3 de marzo a Berta Cáceres, líder indígena y ganadora del Premio Goldman en 2015. A Berta la mataron por haber conseguido paralizar la construcción de una presa en el Río Gualcarque, sagrado para el pueblo lenca, pues de él brota el agua que beben y que ayuda a germinar las semillas que les dan de comer. Unos días antes Berta había denunciado el asesinato de otros compañeros y las amenazas que sufría. En una entrevista a Eldiario.es el pasado mes de junio, Berta había declarado que “los que rechazamos estos proyectos somos amenazados, amenazan nuestras vidas, nuestra integridad física y emocional, la de nuestras familias y comunidades enteras, nos quieren negar la existencia como pueblos originarios. Vivimos en un clima de impunidad y de nula administración de justicia».

Durante el asalto a la vivienda de Berta Cáceres resultó herido Gustavo Castro Soto, miembro de Amigos de La Tierra México, la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) y el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4) y cuyo testimonio puede ser crucial para resolver los hechos acontecidos en la madrugada del pasado 3 de marzo, por lo que su vida corre serio peligro. Desde Amigos de la Tierra piden al Gobierno Hondureño que reaccione de forma inmediata contra los asesinos de Berta Cáceres y que proteja a Gustavo Castro, y se ha iniciado una campaña de recogida de firmas para que proporcione todas las medidas posibles para garantizar protección inmediata a Gustavo Castro.

Aunque nos pueda parecer que Honduras y México son lugares lejanos, sus luchas son también nuestras luchas. Aquí también hay víctimas de la defensa del medio ambiente, como los 8 de Yesa, que se enfrentan a penas de hasta seis años y medio de cárcel por oponerse pacíficamente al recrecimiento del embalse de Yesa. Además, no podemos olvidarnos de que detrás de los megaproyectos que intentan acabar con los recursos naturales y que provocan graves daños ambientales, hay multinacionales extranjeras, muchas de ellas españolas, como la empresa Ecoener-Hidralia, que promueve la construcción de una hidroeléctrica en el Río Canbalam (Guatemala) a la que se oponen las comunidades locales.

En aquella charla en el Pigatelli, Donald Moncayo y Pablo Fajardo compartieron mesa con el también Premio Goldman Pedro Arrojo, quien en el año 2001 salió, al igual que Berta, en defensa de los ríos, encabezando la lucha contra el Plan Hidrológico Nacional. El pasado 6 de marzo Pedro escribía en su cuenta de twitter: “Tu muerte, hermana, no será en balde. La lucha sigue y seguirá más fuerte”. Desde hace una semana el clamor de los ríos llora el nombre de Berta y su voz se oye más que nunca recordándonos sus palabras en la ceremonia de entrega del Premio Goldman: “Despertemos, despertemos humanidad, ya no hay tiempo”. Despertemos, porque la tierra y los ríos no son de nadie y se los quieren apropiar.