Mucha gente pequeña

Decía Eduardo Galeano, que mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Este fin de semana, lugares pequeños dispersos por Aragón se han llenado de gente pequeña, haciendo cosas pequeñas.

El viernes, en Ejea de los Caballeros (Zaragoza), uno de los epicentros de la ganadería industrial y una de las zonas con mayor cantidad de suelos contaminados por purines en Aragón, tuvo lugar la charla-mesa redonda «Ganadería intensiva…¿pan para hoy, hambre para mañana?», organizada por Frente Cívico Cinco Villas y Apoyo Mutuo. En ella, hablamos de la situación actual, del futuro, de cómo nos invaden las explotaciones industriales, y desaparecen las ovejas, al mismo ritmo que cae la población… Cuando, bajo una intensa lluvia me iba de Ejea, me di cuenta de que, semilla a semilla, es como hacemos bosque…

Y mientras nos empapaba la bendita lluvia, y hacíamos bosque en Ejea; en Boltaña (Sobrarbe, Huesca), celebraban la decimoséptima edición de Espiello, el Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe, batiendo récord de participación, y de personas visionando un documental en el certamen: nada más y nada menos que 654 personas pudieron ver SobrarbeSon, el documental más visto en la historia del festival.

El sábado siguió lloviendo, y bajo el agua de abril, brotaba poesía en la dura estepa zaragozana, que celebraba el Poetodos, el Festival de Poesía de Fuendetodos. El pueblo natal de Goya derrochó versos, con un encuentro de poesía rural y conciertos poéticos, entre otras actividades.

Panel de experiencias ‘Juventud, divino tesoro’. Foto: @sevegodina

Donde también hubo versos y, sobretodo, mucho amor, fue en Burbáguena (Teruel), durante La Cosmopueblita, la Feria de la Vida Rural en Positivo. Sinceramente, no se si alguna vez he visto algo parecido: actividades durante todo el día que iban desde paneles de experiencias, hasta maña-olimpiadas, pasando por mercado de artesanas, dos conciertos (uno de mi admirada Elena Martínez), fútbol, magia, ciencia para niñas, visita guiada, exposición de fotos, pinchos, comida popular, y la proyección de un documental maravilloso de Elisabeth López titulado «Parir en el pueblo antes de 1960: Relatos de mujeres de Lécera». Y todo, organizado y desarrollado por mujeres, y con el medio rural como tema principal. Unas 400 personas asistieron al encuentro, organizado por la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de las Tierras del Jiloca y Gallocanta, en un pueblo que apenas supera los 250 habitantes empadronados. Fue una experiencia genial, que contagió de energía a mucha gente pequeña.

Y, para acabar el fin de semana, el domingo, para celebrar el Día de las Vías Pecuarias, recorrimos la cabañera que pasa por Loporzano (Huesca). Esta cabañera era la que recorrían los pastores trashumantes de Nocito para ir a Tierra Baja para pasar el invierno con sus rebaños. A mitad de camino, paramos en Barluenga, donde Diego nos enseñó y explicó las pinturas de la ermita de San Miguel. A la ruta guiada, organizada por Ecologistas en Acción, Loporzano Sin Ganadería Intensiva, Plataforma Ibérica por los caminos públicos y Mallata.com, acudieron unas 50 personas de todas las edades.

Para que luego digan que en los pueblos, nunca pasa nada… ¡Pero si están llenos de gente pequeña, haciendo grandes cosas! Gracias, porque, semilla a semilla, estamos cambiando el mundo ?

El Día de las Vías Pecuarias en ‘De Puertas al Campo’

El pasado sábado 6 de abril, Rosa Díez, de la Plataforma Loporzano Sin Ganadería Intensiva, y una servidora, estuvimos hablando en el programa ‘De Puertas Al Campo’ de Aragón Radio, sobre el Día de las Vías Pecuarias y la actividad que organizamos en Loporzano, de la importancia de la trashumancia en Aragón y del problema que supone la amenaza de la ganadería industrial al municipio de Loporzano. Podéis escucharnos aquí, a partir del minuto 17 🙂

Hablando de vías pecuarias en ‘Despierta Aragón’

El pasado viernes 5 de abril estuve en el programa ‘Despierta Aragón’ hablando de cañadas reales, trashumancia y de la actividad que organizábamos en Loporzano (Huesca) para reivindicar el Día de las Vías Pecuarias. Podéis escucharlo aquí a partir del minuto 01:09 🐑

Mujeres de biela y tierra

Artículo publicado el 2 de abril de 2019 en la web de la Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas.

Biela y Tierra es una iniciativa impulsada por Edurne Caballero y Ana Santidrián con la que van a recorrer cerca de 3000 km en bicicleta visitando más de 80 iniciativas desarrolladas en el medio rural ligadas a la alimentación sostenible.

Hay proyectos que son pura poesía: derrochan pasión por todos los costados y quedas enamorada a primera vista. Eso me pasó con Biela y Tierra. En estos tiempos en los que parece que solo hay prisas, nos invaden los coches y los medios nos venden que no hay vida más allá de las ciudades, Ana y Edurne han decidido armarse de sus bicicletas para mostrar al mundo que nuestros pueblos rebosan vida.

Biela y Tierra: Viento y lluvia

La Asociación Trashumancia y Naturaleza cuenta que cada oveja trashumante traslada cada día unas 5000 semillas a lo largo de 20 km de recorrido. Si Ana y Edurne fueran pequeñas rumiantes, con los 15 millones de semillas que dejarían tras de sí a lo largo de los cuatro meses de recorrido pedaleando contra viento y marea, convertirían el camino que van a surcar las finas ruedas de sus velocípedos en un inmenso jardín.

Igual que las ovejas, Ana y Edurne viven muy pegadas a la tierra: Edurne lleva mucho tiempo trabajando en proyectos relacionados con la agroecología y conociendo iniciativas que dan vida al territorio. Ana, por su parte, viene de un pueblo de la provincia de Burgos y cree firmemente en el poder de la comunicación en positivo para acabar con el problema de la despoblación, que es, sin duda alguna, uno de los mayores retos a los que se enfrenta su provincia natal y el resto de las zonas que van a visitar. No hay que olvidar que más del 80 % de la población vive en menos del 20 % del territorio y que el medio rural desempeña un papel fundamental en la producción de alimentos y conservación de nuestros ecosistemas, así como en la transmisión de nuestra cultura y del conocimiento tradicional.

Pero ellas no solo van a sembrar. Sobre todo, van a regar las semillas que están brotando dispersas y silenciosas, lejos de las urbes, en las provincias de Zaragoza, Navarra, La Rioja, Burgos, Palencia, León, Asturias, Cantabria, Bizkaia, Gipuzkoa, Huesca y Teruel. Quieren conocer, tocar, aprender, mancharse, reír, descubrir y dar voz a las manos que cuidan la tierra y tejen el territorio. Sus herramientas, sin embargo, no son la azada y la regadera, sino su cámara y su ordenador, con los que pretenden mostrar al mundo todos esos proyectos que brotan y crecen en el medio rural, pero de los que rara vez se habla en los medios convencionales.

Biela y Tierra: Latido y esperanza

Un viaje de tal envergadura no se cierra en un día, más bien se digiere pausadamente, como lo hacen nuestras queridas ovejas: volviendo al punto inicial y mascándolo lentamente. Ana está a punto de defender su tesis doctoral y sintió el latido de querer escapar hace unos meses. Lo que tenía claro era que quería hacerlo acompañada de su bici. Edurne, por su parte, quería dejar el trabajo y visitar proyectos en el medio rural. Y así surgió la simbiosis: recorrer en bici el centro-norte peninsular visitando iniciativas relacionadas con la agroecología y la soberanía alimentaria, porque ¿qué mejor metáfora para visibilizar que nuestra alimentación es el motor del cambio que necesitamos que hacerlo subidas al sillín de una bici?

Después de rumiar el proyecto, comenzaron a compartirlo en sus círculos cercanos. Enseguida recibieron el apoyo de colectivos que les ayudaron a repensar la idea, siendo esencial la colaboración de Sole López y Cristina Vázquez de LaDársena Estudio. De ahí salió su primera acción: la realización de un vídeo contando el proyecto, que circuló a la velocidad de la luz. «La gente nos comenzó a escribir porque querían colaborar con nosotras, y nos pilló un poco desprevenidas. Así que hicimos un listado de cosas que íbamos a necesitar en el viaje por si había gente que las tenía y no les daba uso y nos las podían donar. Y como también nos preguntaban si íbamos a sacar un crowdfunding, pues al final decidimos hacerlo», comenta Edurne. La primera ronda del micromecenazgo, con el que buscan conseguir un mínimo de 10.045€, está en marcha hasta el 21 de abril en goteo.org.

Biela y Tierra: Mano y semilla

El objetivo de Biela y Tierra es dar a conocer los distintos proyectos que visiten, bien mediante vídeos en su canal de YouTube, bien a través de entradas en su blog y colaboraciones en diferentes medios de comunicación, incluyendo los locales. Quieren estrechar las manos de quienes mantienen vivo el territorio para unir fuerzas y darle la vuelta a la narrativa, porque «se habla mucho de despoblación, pero hay muchas iniciativas muy interesantes que demuestran que el medio rural está muy vivo; lo que pasa es que hay una invisibilización total. Yo soy de Burgos, mi pueblo está a 18 km de la capital y solo hay un autobús semanal de ida a la ciudad y otro de vuelta. No se sabe lo que hay en el territorio y eso que casi el 100 % de las materias primas está en los pueblos, aparte de todo el patrimonio histórico, cultural…», dice Ana.

El viaje al centro de la tierra de Edurne y Ana no se queda solo en contar quiénes son esas personas a las que visitan, qué hacen, cómo lo hacen y por qué están donde están, sino que además quieren organizar talleres en el territorio. No solo quieren regar, también quieren intercambiar semillas, y su semilla es la de la sensibilización. «Queremos que el mensaje llegue», me cuenta Edurne. «Queremos sensibilizar a la población sobre la importancia de la agroecología y el papel esencial del medio rural; porque sin medio rural, no hay ecología. Queremos reflexionar con la gente sobre cómo está nuestro planeta y qué podemos hacer. También nos gustaría hablar de soberanía alimentaria y ecofeminismo».

Biela y Tierra: Paisajes y paisanajes

La aventura de Ana y Edurne comenzará a principios de junio, y seguirán a lomos de sus bicicletas hasta finales de septiembre. En total, a lo largo de unos 3000 km de recorrido, visitarán más de 80 iniciativas de producción y transformación sostenible de alimentos, que están en marcha, llenando de vida un territorio que se niega a vaciarse. Periódicamente, durante su viaje, nos demostrarán que los proyectos que van a visitar aportan multitud de beneficios, conservando paisajes y fijando población; al tiempo que crean conciencia sobre la necesidad de fomentar el consumo local y de cercanía, de mitigar los efectos del cambio climático a través de nuestros hábitos, la importancia de las mujeres rurales y las dificultades a las que se enfrentan… Si queréis soñar con ellas, podéis ayudarles a empujar los pedales colaborando en su crowdfunding.

Ana y Edurne: Biela y tierra. Viento y lluvia. Mano y semilla. Latido y esperanza. Dos faros para alumbrarnos en la oscuridad de quienes no quieren que veamos que sin medio rural no hay paisaje, ni cultura, ni tejido social. Que sin medio rural, no hay futuro.

Celebra el Día de las Vías Pecuarias en Huesca

Este domingo 7 de abril es el Día de las Vías Pecuarias, y queremos celebrarlo con un recorrido a pie guiado por la Cañada Real de Loporzano (Huesca) en la que hablaremos de la importancia de la trashumancia y la ganadería extensiva dinamizando el territorio y conservando nuestros paisajes.

Saldremos a las 9.30h. desde las Piscinas Almériz de Huesca ciudad, compartiendo coches particulares, y a las 10h. desde la entrada de Loporzano, desde donde comenzaremos a andar, pasaremos por Barluenga y acabaremos en la ermita de la Virgen del Viñedo. La asistencia es gratuita y no se requiere inscripción previa. Si necesitas más información, puedes llamar al 637 81 88 76

Organizamos Ecologistas en Acción, Plataforma Loporzano Sin Ganadería Intensiva, Plataforma Ibérica por los caminos públicos y Mallata.com

¡Os esperamos!

Átate las alpargatas

Está sentada en el banco de la puerta de casa. Todos los días le gusta pararse, de rato en rato, al calor del sol. Le hace sentir que está viva, dice. Ya ha pasado por el huerto, y por el gallinero. En breves empezará a hacer la comida. Tiene unos noventa años. Le duele aquí y allá, pero no se queja mucho. ¿A quién quejarse?

Para ir al médico necesita que alguien pueda bajarle al pueblo de al lado, a la hora que le den la cita, y sabe que, el médico, tampoco tiene ninguna solución para la vejez. Es más por hablar con alguien, por contarle algo a una cara distinta. ¡Con todo lo que hemos sufrido y padecer este abandono! De eso, del abandono, es de lo único que se queja.

Menos mal, que a su pueblo no llega la prensa, sino, se deprimiría. Los titulares que acompañan a las noticias sobre el medio rural parecen la crónica de una muerte anunciada. Rara vez denuncian el estado de las carreteras, la falta de servicios, el abandono a una población que paga impuestos y que merece los mismos derechos que quienes viven en las ciudades. Una población que, además, salvaguarda la biodiversidad, que lleva siglos moldeando el paisaje, que, sin sus manos, Picos de Europa, Ordesa o Monfragüe, hoy no serían Parques Nacionales. Que sin sus rebaños, hoy no tendríamos buitres negros, ni quebrantahuesos… ni dehesas, el agroecosistema más sostenible del mundo…

Ésa, es
la verdadera marca España.

Es también, gracias a las buenas gentes del medio rural, que se ha conservado nuestro patrimonio: nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestra riqueza lingüística… Pero, con casas vacías en nuestros pueblos, y macrociudades convertidas en colmenas humanas, no hay futuro.

¿Quién evitará los incendios?
¿Quién avisará de que el monte arde?
¿Quién alimentará a las ciudades y sembrará biodiversidad en nuestros campos?
¿Qué ganado pastará vuestras pistas para que podáis esquiar en invierno?
¿Qué huellas abrirán camino?
¿Quién será la raíz, que sostiene el territorio?
Dime, ¿quién quedará cuando hayan echado a todo el mundo?

Tenemos que volver. Abrir la puerta. Invitar a más gente a venir. Encender el hogar. Unirnos y alzar la voz. Alegrar la mirada con la vida de los campos en primavera. Darnos la mano. Ser, otra vez, comunidad. Llenarlo todo de color esperanza, y gritar: ¡Queremos vivir aquí!

Átate las alpargatas
que sí, que sí es cosa de seguir*

La España vacía, vaciada y ninguneada. Esa España, el 31 de marzo de 2019 llenó Madrid.

 

*De la canción Coplas de Huesca, de José Antonio Labordeta

Haciendo camino ‘A vecinal’

Voy paseando, escuchando mis pies chocando con la tierra, cuando, de repente, una hilera perfecta de hormigas, se presenta ante mí. Siempre me han fascinado. A veces, me siento a verlas pasar hasta que pierdo la noción del tiempo. Si un obstáculo aparece en su camino, tras un espacio de tiempo -a menudo inferior a un segundo-, lo sortearán para seguir su camino.

Ante todo,

son

comunidad.

Su objetivo es llevar alimento a su hormiguero, y saben que solo juntas pueden conseguirlo. Trabajando a ixena*, y a vecinal**.

Con frecuencia me preguntó porqué nosotros, los humanos, hemos perdido la costumbre de trabajar en, por y para la comunidad. ¿En qué momento de la evolución perdimos la raíz y dejamos de ser hermanos? La verdad, es que lo perdimos en una época reciente, pero los pesticidas vertidos en los campos, y los cultivos modificados genéticamente, nos han borrado los recuerdos y nos han hecho olvidar rápidamente. Muy deprisa, como nuestros ritmos de vida actuales.

El mismo ritmo al que hemos perdido nuestro sentido de pertenencia a una comunidad, es al que hemos dejado que mueran nuestras palabras, y extraviado nuestras semillas. Hemos olvidado que es la tierra la que nos da de comer, y que hemos de cuidarla y respetarla.

Hemos olvidado

que comunidad

es libertad.

Igual no sabemos, ya, encontrar el norte, y estamos dando vueltas sobre nosotras mismas, como las hormigas cuando se rompe la hilera, y no somos capaces de reconocernos en las otras, para volver juntas al hormiguero.

¿Seremos

hormigas

sin brújula?

Pero, mientras veo a las hormigas, pienso en algo que me alegra, que me hace recuperar la confianza en la humanidad: un grupo de gente ha decidido volver a la hilera, y, como las hormigas, abastecer a la comunidad de buenos alimentos, directamente traídos del campo. Lo han hecho sacando expresiones del baúl de yaya, escogiendo como nombre A vecinal; en forma de cooperativa, uniendo sus brazos y sus manos para acercarnos productos libres de químicos, de variedades locales, y de cercanía.

Como las hormigas que van y vuelven siguiendo el mismo trazado, las gentes de A vecinal, -que, por cierto, es el primer supermercado cooperativo de Aragón-, impulsan la economía circular.

Nuestras hermanas de A vecinal, son hormigas. Trabajando en silencio, y con las ideas claras, sin perder el norte, pensando en el sur, alargando sus brazos de este a oeste para dar un gran abrazo a la Tierra. Trazando camino. Trayendo vida al bullicio caótico y la oscuridad del hormiguero. Demostrando con pequeños gestos, que podemos dejar un mundo mejor que el que nos encontramos.

Cultivando un mundo

mejor.

Aunque A Vecinal lleva conectando el campo con la ciudad de Zaragoza desde diciembre, la inauguración oficial, abierta a todo el mundo, será este sábado 30 de marzo de 11 a 13.45. Habrá palotiau a cargo del Dance del Gancho, teatro de la mano de Imaquinaria Teatro, música con el dúo Mer Chanté y el Gigante Azul, muestra de productos, espacios infantiles, retratos con fotografía minutera con Rara Avis y animación con doña Acelga y doña Borraja de Caleidoscopio.

Ven,

porque solo juntas,

haremos camino.

 

*A ixena: expresión en aragonés que significa en cadena

**A vecinal: expresión en aragonés que significa trabajar en comunidad

Defensa de la Tierra y del Campesinado: una aproximación desde el Sur y el Norte Global

En el marco de los actos organizados este año con motivo del Día de la lucha campesina, Mundubat y Aragón Hacia la Soberanía Alimentaria (AHSA) han organizado una conferencia que impartirá el naturalista y escritor Joaquín Araújo, que se centrará en la necesidad de proteger los suelos fértiles y en el pacto estatal de Intervegas como marco para la gobernanza y la soberanía alimentaria.

La ponencia tendrá lugar el próximo jueves 28 de marzo a las 19 horas en el Salón de Actos de Geológicas de la Universidad de Zaragoza (Zaragoza). Paralelamente podrá visitarse la exposición fotográfica «Bolivia. Mujeres campesinas e indígenas construyendo la soberanía alimentaria».

Para más información, pincha aquí.

Masterclass con Joel Salatin y Darren J. Doherty

Del 9 al 11 de mayo, Johel Salatin y Darren J. Doherty, dos de los representantes más influyentes de la permacultura y la agricultura regenerativa, darán una masterclass en Menorca, organizada por Organic Managers y la editorial Diente de León.

Estos dos expertos en la permacultura y la agricultura regenerativa compartirán escenario para hablar de la rentabilidad de la agricultura, el diseño de fincas, el manejo del ganado, el aprovechamiento de los recursos hídricos y captación de agua, la combinación de cultivos, las cubiertas vegetales, el manejo de los pastos, la transformación de productos, la comercialización, la venta directa y mucho más.

El precio de la Masterclass es de 450€ si la inscripción se realiza antes del 2 de abril de 2019, y de 490€ pasada esa fecha. También existe la posibilidad de atender el evento vía streaming, siendo entonces 90€ el importe de la matrícula, si esta se formaliza antes del 2 de abril, y de 150€ después de ese día.

Más información aquí.