¿Y si cultivamos un mundo mejor?

¿Sabes de dónde viene la comida que consumes? ¿Sabes cómo se ha producido? A menudo la publicidad nos miente, y nos hace pensar que consumimos leche de vacas que pastan en el prado o nos hablan de pollos que han vivido picando maíz al aire libre y de cerdos que se bañan en el barro.

Sin embargo, la realidad es mucho más cruel: la gran mayoría de la leche que se vende en el mercado, procede de vacas que se encuentran siempre estabuladas, y a las que someten hasta a tres ordeños diarios. Los pollos son criados en naves, sin apenas espacio; y los huevos proceden de gallinas criadas en jaulas con luz artificial. Mientras que las cerdas, se encuentran atrapadas en una estructura de hierro, sin apenas espacio para cambiar de postura, donde permanecen tumbadas para dar de mamar a sus crías. Y todo, por supuesto, aderezado con múltiples dosis de vacunas y de innecesarios antibióticos. Pero ¿quién saca esto en sus anuncios de televisión?

En un mundo dominado por las multinacionales, parece imposible hacer frente a esta oleada de consumismo que te dice qué comprar y dónde. Parece imposible… pero no lo es. Existen muchas alternativas para plantarse y decir basta a este modelo de consumo, y apostar por un comercio sano, justo, respetuoso con el medio ambiente y de cercanía.

¿Qué puedo hacer yo?

Una opción al alcance de todos, es crear un grupo de consumo. Un grupo de consumo son un conjunto de personas que se unen para encargar sus productos a uno o varios agricultores y ganaderos, sin intermediarios. Visitan a menudo a los productores para conocer de primera mano no sólo su forma de cultivar y de criar al ganado, sino también los problemas que les surgen. Pertenecer a un grupo de consumo permite, no sólo saber que los alimentos han sido producidos de forma sostenible con el medio ambiente, sin abusar de químicos y antibióticos, respetando la carga ganadera, haciendo rotación de cultivos, etc… Sino que también ayuda a potenciar la economía local, al abastecerse de productores de localidades lo más cercanas posibles.

Si te interesa contactar con un grupo de consumo y no sabes cómo hacerlo, estas páginas te pueden ayudar:

Si no te interesa crear un grupo de consumo, pero sí el consumir productos sostenibles y de cercanía, otra alternativa son los mercados agroecológicos que se celebran en muchas ciudades, como los que tienen lugar cada sábado en Madrid en el solar del Patio Maravillas, en la calle Antonio Grilo 8 (entre plaza Mostenses y calle San Bernardo) o en Zaragoza en la plaza José Sinués (detrás del Teatro Principal). Puedes buscar información sobre los mercados ecológicos de tu provincia en http://www.mercadillosemanal.com/. También hay numerosos establecimientos que venden productos ecológicos, como la tienda de la cooperativa Besana en Rivas-Vaciamadrid, o La Natural en Zaragoza. Así como establecimientos de venta online, como EcoAstur.

Otra forma de cambiar nuestros hábitos, es consumir en Bares y Restaurantes que compren sus productos directamente a los productores, y cuando esto no sea posible, garanticen que sean lo más cercanos posible, y de comercio justo. Es el caso de espacios como Birosta o El Plato Reberde en Zaragoza.

De esta manera, ayudas a los agricultores y ganaderos, al medio ambiente, a la economía local, a tu salud, a tu felicidad… y ayudas a cultivar un mundo mejor.

Bruselas cede ante la industria autorizando 17 nuevos transgénicos con destino alimentario

[cml_media_alt id='389']mr-burns-endorses-mitt-romney[/cml_media_alt]Más de 30 organizaciones de ecologistas, agricultores y consumidores denuncian la autorización por parte de la Comisión Europea de la entrada en Europa de 17 cultivos modificados genéticamente destinados a la alimentación. Puede suponer una grave amenaza para la seguridad alimentaria, según advierten. Se trata de una decisión apresurada que no tiene en cuenta la reciente clasificación del glifosato como “probable cancerígeno”, ni la oposición de varios gobiernos a su autorización. Sólo puede entenderse como concesión a las presiones de la industria en las negociaciones del tratado transatlático de libre comercio (TTIP).

La decisión de la Comisión Europea resulta tremendamente inoportuna por dos razones fundamentales: la primera concierne al proceso de aprobación, y viene a confirmar el lamentable déficit democrático de la Unión Europea en lo que respecta al procedimiento de autorización de transgénicos. El procedimiento actual permite a la Comisión dar luz verde a un nuevo organismo modificado genéticamente (OMG) si no hay acuerdo en el seno del Consejo –es decir, incluso si una mayoría de Estados miembros se opone a su aprobación. De hecho, la práctica totalidad de los transgénicos autorizados en la Unión Europea han sido aprobados por la Comisión haciendo uso de esta prerrogativa. Sorprende sin embargo que la decisión adoptada el 24 de abril, que pone término a un periodo de 17 meses sin ninguna nueva autorización, se realice justamente a los dos días de haberse publicado una propuesta de nueva normativa de la Comisión supuestamente encaminada a corregir este déficit democrático.

La segunda razón se refiere al hecho de que la Comisión no haya tenido en cuenta que el 20 de marzo la Organización Mundial de la Salud, Agencia Internacional de Investigación del Cáncer declaraba el herbicida glifosato “probable carcinógeno”, incluyendo este producto entre aquellos cuyo consumo conviene evitar (Categoría 2A). Esto debería haber llevado de inmediato a la paralización del proceso de aprobación de todos los OMG resistentes a este herbicida, e incluso a la revocación de las autorizaciones concedidas anteriormente.

Se da la circunstancia de que de los 17 OMG con destino alimentario autorizados por la Comisión, 15 son resistentes a herbicidas y 8 son resistentes al glifosato. Los cultivos transgénicos resistentes a los herbicidas implican una mayor presencia de residuos químicos tóxicos en los alimentos. En el caso del glifosato, la introducción de este tipo de cultivos supuso que se incrementaran los límites máximos de residuos de este herbicida permitidos en la alimentación.

Además, varios de los nuevos OMG autorizados por la Comisión tienen rasgos “combinados”, es decir incorporan varios caracteres transgénicos (tolerancia a uno o varios herbicidas y resistencia a plagas) en una misma planta. Estos OMG han sido desarrollados por la industria en respuesta a la proliferación de super-plagas y de malas hierbas resistentes a los agroquímicos utilizados en los cultivos transgénicos. Su cultivo supone una preocupante huida hacia adelante, y acrecienta la dependencia de agroquímicos tóxicos que pasan a los alimentos. En consecuencia, su importación con fines alimentarios resulta enormemente preocupante desde el punto de vista de la salud. Por si fuera poco, en la evaluación de estos productos no se han tenido en cuenta los efectos sinérgicos que podrían producirse al combinarse varios de estos rasgos (y herbicidas) en una misma variedad.

Los negociadores europeos han afirmado por activa y por pasiva que los transgénicos quedarían fuera de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TTIP). Sin embargo, la decisión adoptada por la Comisión el 24 de abril es un claro guiño a los intereses de las multinacionales y el Gobierno estadounidense, que presionan para conseguir la apertura de los mercados europeos a los OMG, a pesar de una mayoría de la población europea que se opone a estos productos. En este contexto, esta decisión resulta muy oportuna: se trata de una importante concesión que coincide con la apertura de la novena ronda de negociaciones del TTIP. La Comisión Europea se ha plegado a las presiones de la poderosa industria biotecnológica y agroalimentaria (incluida la química), sacrificando a las exigencias del libre comercio el derecho a una alimentación saludable para las personas y a la soberanía alimentaria de los pueblos.

Organizaciones, grupos y colectivos firmantes: Amigos de la Tierra, Aragón Sin Transgénicos y hacia la Soberanía Alimentaria, Ecologistas en Acción, CERAI, Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Greenpeace, ISF-Valéncia, Periféries, Red de Semillas, SEAE y miembros de la Plataforma Rural y la Plataforma por la Soberanía Alimentaria del País Valenciá así como la Plataforma por una Andalucía Libre de Transgénicos (PALT) , Plataforma Rural

Más información en www.ecologistasenaccion.es

Regresando al futuro con la Soberanía Alimentaria

Orduña/Urduña es un municipio de 4.000 habitantes en Vizcaya que se había dedicado siempre a la agricultura y la ganadería, hasta que llegó la industria y la producción intensiva de la Tierra y con ellas, el cierre de muchas explotaciones familiares. Un buen día las gentes de Orduña decidieron dar un cambio a su proceso productivo comprometiéndose con la agroecología y la Soberanía Alimentaria.

En este documental de 20 minutos realizado por Veterinarios Sin Fronteras – Justicia Alimentaria Global y Urduñederra, se explica cómo ha sido este proceso de cambio hacia la agroecología, y cómo ha cambiado, no sólo la forma de producir, sino también la forma de relacionarse y de trabajar de sus vecinos, así como su calidad de vida.

Este proyecto, ha conseguido también que cada vez lleguen «más turistas a Orduña para conocer los productos de su tierra», tal y como afirman desde la Oficina de Turismo de la localidad, y que en la escuela, las niñas y niños estén concienciados sobre el origen, la forma de producción y la biodiversidad de los alimentos. Pero no sólo eso, este trabajo en común también han logrado que los alimentos que se sirven en las fiestas del municipio sean de la propia localidad, y han conseguido organizar el Bertzo Bazkari Ekologikoa, donde se unen diversos colectivos reivindicando la cultura, el idioma y la agroecología.

Por otro lado, en el 2011 se firmó una Declaración institucional apoyada por todas las fuerzas políticas con representación en el Ayuntamiento, que manifiesta que Orduña es una localidad «comprometida con la construcción de la Soberanía Alimentaria y la defensa de la Biodiversidad».

Ojalá este gran trabajo de las gentes de Orduña sea sólo el principio de una gran red de municipios que decidan apostar por otro modelo de producción y de vida.

Para más información, podéis visitar la página web http://regresandoalfuturo.org/

Agroecología y trabajo digno

[cml_media_alt id='373']agroecología y trabajo digno[/cml_media_alt]La agroecología es una ciencia, así como un modo de ver la vida, que aplica los principios ecológicos a la producción de alimentos. El uso contemporáneo del término agroecología data de los años 70, aunque la ciencia y la práctica de la agroecología son tan antiguos como los orígenes de la agricultura.

Para los agroecólogos, son relevantes muchas técnicas y manejos propios de los sistemas de conocimiento tradicional, como por ejemplo, la taxonomía popular, el uso de tecnologías de bajos insumos, la eficacia productiva de la asociación y rotación de cultivos, el reciclaje de materiales orgánicos, la utilización y mejora genética de las variedades locales y razas autóctonas, o el aprovechamiento de una amplia gama de microambientes.

[cml_media_alt id='372']sheep-298650_1280[/cml_media_alt]Pero no sólo eso, la agroecología, también reivindica el carácter multifuncional de la gestión agraria y agrosilvopastoral y su influencia en el desarrollo rural, así como que es posible producir alimentos de calidad conservando los recursos y las poblaciones locales en su medio.

Y además, la agroecología defiende el bienestar y el buen vivir de las personas. Por eso, en el día mundial de los trabajadores, no podemos olvidarnos de la agroecología,  como fuente de empleo en el abandonado medio rural, pero sobretodo, como garante del trabajo digno y del buen vivir.

UPA Aragón pide “coordinación” para impedir que los pastos queden fuera de la PAC

La reducción del coeficiente de pastoreo descarta como zona de pasto una hectárea con más de 100 árboles, con roquedales o con una pendiente pronunciada. Esta decisión pone en peligro la existencia de explotaciones extensivas, al asociarse la nueva PAC al pago a la tierra y dejar con esta decisión a los ganaderos sin tierras que poder arrendar, tal y como se explicó en el artículo Reportaje sobre el coeficiente de pastoreo en Tempero.

El 27 de abril, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Aragón (UPA) mantuvo una reunión con la Dirección General de Producción Agraria del Gobierno de Aragón, donde reclamaron una solución “urgente, definitiva y coordinada” para la declaración de tierras de pasto en la campaña de la PAC 2015.

[cml_media_alt id='360']nature-562271_1280[/cml_media_alt]El coeficiente de admisibilidad de pastos (CAP) sirve para reducir la superficie declarable a efectos de las ayudas PAC por parte de los ganaderos, al descontar el terreno en teoría “no apto” para la alimentación del ganado, por su elevada pendiente, su superficie rocosa o por tener árboles y arbustos. En UPA Aragón, consideran que el problema viene de los parámetros elegidos para definir qué es pasto aprovechable y qué no. “Son parámetros adaptados al bosque centroeuropeo, no al monte mediterráneo”, aseguran.

“Los bosques de España, en el que pastan nuestras vacas, ovejas, cabras o cerdos, tienen árboles, fuertes pendientes, arbustos…”, explican desde UPA Aragón. Muchos ecosistemas como los pinares o el bosque mediterráneo se quedan ahora sin ayudas porque tienen una gran superficie arbórea y, por tanto, no entrarían dentro de la nueva definición de CAP. Según esta organización, hay “pueblos enteros” de toda España, tradicionalmente ganaderos, que podrían perder todas las ayudas o “verse obligados a simular el pastoreo en otras zonas cuando sus animales no salen realmente del pueblo”.

“Una vez más, improvisación y retraso”

Los responsables de UPA Aragón han calificado como “chapuza” que “a estas alturas” los ganaderos sigan sin conocer los coeficientes de muchos de sus pastos. En ocasiones porque aún no se han tomado las fotografías aéreas que determinan las características del terreno, cuando se sabe que esas fotos serían necesarias desde hace dos años. “Es un retraso más en la aplicación de la PAC”, fruto a su juicio de la “improvisación y falta de seriedad” de Gobierno y Comunidades Autónomas.

El hecho es que el periodo de petición de la PAC ya ha empezado y los ganaderos siguen sin conocer el CAP definitivo de sus parcelas, imprescindible para hacer la solicitud correctamente. Mientras tanto, el Ministerio de Agricultura y las Comunidades “se pasan la patata caliente sin que ninguno de ellos asuma la responsabilidad de resolver el problema”.

UPA Aragón ha criticado también la disparidad de criterios entre Comunidades Autónomas, y ha pedido al departamento dirigido por Isabel García Tejerina que “haga su trabajo” y coordine “una solución rápida”.

Charla Huesca: Sostenibilidad de los ecosistemas de agricultura de montaña

[cml_media_alt id='353']cartel-agric-mont-hu[/cml_media_alt]Charla-coloquio: “Evaluación de la sostenibilidad y de los servicios de los ecosistemas de la agricultura de montaña” a cargo de Alberto Bernués, investigador del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y miembro de Ecologistas en Acción Sabiñánigo

Miércoles 29 de abril, 12 horas. Sala de Grados de la Escuela Universitaria Politécnica Superior de Huesca (Carretera de Cuarte, s/n)

El modelo de agricultura está siendo profundamente cuestionado actualmente. Los sistemas intensivos o industrializados han sido capaces de aumentar considerablemente la productividad agraria, sin embargo los impactos ambientales y sociales generados han sido enormes. Por otro lado, los sistemas de producción «tradicionales», caracterizados genéricamente por el menor uso de insumos y técnicas de producción agroecológicas, son capaces de producir un amplio abanico de bienes públicos, si bien estos no tienen valor de mercado. Los sistemas ganaderos extensivos, basados en la utilización de recursos naturales, son el más claro exponente de agricultura de Alto Valor Natural (High Nature Value farmland) en Europa. Durante la charla, se expondrán los factores clave que determinan la sostenibilidad económica, social y ambiental de estos sistemas, con especial atención a la valoración biofísica, socio-cultural y económica de los servicios de los ecosistemas más importantes derivados de la agricultura de montaña mediterránea.

Os invitamos a echar un vistazo a la presentación de la ponencia «Sostenibilidad y multifuncionalidad de la agricultura de montaña» de Alberto Bernués Jal en las Jornadas sobre Ganadería y Pesca Sostenible realizadas en Zaragoza en diciembre de 2014 pinchando aquí.

Organiza: Asociación de Estudiantes de Aragón de Ciencias Ambientales (ESTACA) y Ecologistas en Acción

Más información en http://www.ecologistasenaccion.org/

El viejo arte de la trashumancia

La palabra trashumancia proviene del latín trans, que significa ‘de la otra parte’, y humus, ‘tierra’; y hace referencia al desplazamiento anual de los rebaños desde las zonas altas destinadas a pastos de verano a las zonas bajas, en las que el ganado pasa el invierno.

El objetivo de la trashumancia es conseguir la «eterna primavera» para que el ganado pueda alimentarse de forma natural a base de pastos durante todo el año. El impacto que este tipo de ganadería extensiva genera en las zonas por las que pasa es muy positivo para el ambiente, ya que cada oveja trashumante aporta cada día alrededor de 5.000 semillas y abona el terreno con más de 3 kg de estiércol. Cada vaca trashumante traslada 50.000 semillas y unos 30 kg de estiércol, a lo largo de unos 20 Km. diarios de recorrido. Así que, cada rebaño de 1.000 ovejas o de 100 vacas trashumantes dispersa durante sus desplazamientos de aproximadamente un mes caminando por las cañadas más de 150 millones de semillas y unas 100 toneladas de abono, a lo largo de más de 500 kilómetros de valles, ríos, laderas, montañas y mesetas, garantizando la biodiversidad de los distintos ecosistemas por los que transita.

[cml_media_alt id='347']Spanish Sephard de Richard Ansdell (1863)[/cml_media_alt]
Spanish Sephard de Richard Ansdell (1863)

La trashumancia surge al domesticar a los rumiantes e imitar las rutas que éstos hacían en libertad en búsqueda de pastos. Durante la romanización, una de las rutas de trashumancia en el oeste peninsular, pasa a ser marcada por una calzada y se convierte en la Vía de la Plata. Aunque es durante la Edad Media, época en la que la ganadería es la actividad económica predominante, cuando se consolida su organización, a través de instituciones como las Mestas o los Ligallos. La Mesta de Albarracín, junto con la Casa de Ganaderos de Zaragoza (también llamada Cofradía de San Simón y San Judas, creada supuestamente en el siglo V, aunque no se tiene documentación de ella hasta 1229), fueron las instituciones más importantes del Reino de Aragón. Mientras que en Castilla, fue El Honrado Concejo de la Mesta, creado en 1273 por Alfonso X el Sabio. Gracias a ellas, los ganaderos disponían de una institución corporativa, vinculada a los poderes locales, encargada de regular las relaciones profesionales entre sus miembros, proteger los privilegios de pasto y garantizar las infraestructuras pecuarias, dando lugar a una rica y extensa normativa tanto escrita como consuetudinaria.

La trashumancia está considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de Aragón, junto con la jota, la contradanza de Cetina y el transporte fluvial de la madera (navatas). Sin embargo, esta actividad es un arte en peligro de extinción, por lo que todos los paisajes que se nutren de ella, corren también peligro de desaparecer. Actualmente en España quedan tan sólo unas 30 familias trashumantes. La mitad de ellas proceden de la provincia de Teruel.

IV BBBParty

Mañana, domingo 25 de abril, BBBFarming celebra en Cáceres la IV BBBParty, en la que la lana será la reina de una fiesta en la que se realizarán talleres de esquila, hilado y afieltrado. En el encuentro, se presentarán nuevos proyectos de ACTYVA, S. Coop. y se degustarán ricos vinos y tortillas que aportará la concurrencia.

También habrá una muestra social y se hablará del sistema participativo de garantía de «Cáceres para comérselo».

BBBFarming es una plataforma online para la promoción y la formación al servicio de la agroecología, el consumo responsable, la soberanía alimentaria y la transformación social.

 

Película: El último lobo

La semana pasada estuve en el cine viendo «El último lobo», una película muy recomendable ambientada en 1969. Chen Zhen es un estudiante enviado a la región de Mongolia Interior desde Pekín con el objetivo de enseñar a los pastores nómadas. Allí descubre como viven los pastores y la cercanía de estos hacia los lobos, una relación que se ve amenazada por los trámites burocráticos del Gobierno.

El filme está dirigido por Jean-Jacques Annaud y basado en la novela semi-autobiográfica homónima de 2004 publicada por Lu Jiamin.

La película refleja muy bien la relación entre fauna salvaje, ganadería y pastos y la importancia de mantener ese equilibrio, ya que ante cualquier perturbación todos los elementos del ecosistema se ven amenazados.