El pasado viernes 23 de marzo tuvo lugar en la Diputación Provincial de Huesca la presentación de la estrategia “Mincha d’aqui”, para la dinamización de iniciativas alimentarias locales y sostenibles en el Pirineo y el Somontano Aragonés.
Al acto acudieron representantes políticos, iniciativas de producción, transformación y consumo participantes del proyecto, así como personal de las administraciones y entidades que han hecho posible “Mincha d’aqui”.
“Dinamización de iniciativas alimentarias locales y sostenibles en el Pirineo y Somontano Aragonés – Mincha d’aqui” es un proyecto financiado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, coordinado por CERAI, que ha contado con el apoyo de diferentes entidades y administraciones: Hirondel, Comarca de La Jacetania y Ayuntamiento de Artieda, en Jacetania; Amigos de la Tierra Aragón, Comarca del Alto Gállego, Ayuntamiento de Sabiñánigo, Ayuntamiento de Biescas, en Alto Gállego; Un Paso Atrás, Comarca del Sobrarbe, Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe, Ayuntamiento San Juan de Plan, Ayuntamiento de Boltaña, en Sobrarbe; y El Licinar, Comarca del Somontano de Barbastro y Centro de Estudios del Somontano de Barbastro, en Somontano de Barbastro. Y también con la colaboración de INTERHES (Instituto Interdisciplinario en Ecología Humana y Sustentabilidad).
El objetivo de “Mincha d’aqui” ha sido crear una red de iniciativas alimentarias locales y sostenibles, para afianzar las ya existentes e incorporar otras nuevas. Uno de los resultados finales ha sido elaborar una estrategia final transversal que favorezca nuevas formas de emprender, bajo el enfoque de la sostenibilidad y la agroecología, nuevas formas de organizar la distribución, apoyando los canales cortos de comercialización y la venta de cercanía, en beneficio de las iniciativas de producción y consumo.
La estrategia se divide en cinco líneas estratégicas, que a su vez recogen diferentes propuestas de acción. Estas líneas estratégicas responden a la sensibilización del consumo de productos locales y ecológicos y visibilización de las iniciativas alimentarias locales y sostenibles; la formación y asesoramiento a este tipo de iniciativas; la creación de sinergias y vínculos; el impulso desde las administraciones para la producción, transformación y comercialización de alimentos sostenibles a nivel local; y cambios normativos que favorezcan la producción, transformación y comercialización de alimentos sostenibles a nivel local.
La estrategia, disponible aquí, recoge una hoja de ruta con la finalidad de dar continuidad a este proyecto, además, según se dio a conocer el viernes en la presentación, como mecanismo de seguimiento se propone crear un Foro o Mesa de trabajo a nivel comarcal y supracomarcal, ambos formados por los propios actores representantes de la cadena agroalimentaria, así como personal técnico de las administraciones y de las entidades locales.
En la presentación de la estrategia, el equipo impulsor destacó que “el trabajo conjunto entre actores heterogéneos de las comarcas implicadas, ha sido quizás, la mayor fortaleza de la estrategia. Además, la implicación de las iniciativas de producción y transformación ha sido mucho mayor de lo esperado, ya que preveíamos realizar unas 50 entrevistas, y al final han sido 116, participando muchas de ellas en los distintos encuentros”. Sobre las mismas, Esther Ciria, impulsora de “Biocastillazuelo, es una de las agricultoras que forman parte de la red de iniciativas “Mincha d’aqui” que asistió al encuentro del viernes y matizó que “las entrevistas fueron muy globales y completas y llevaban a una reflexión profunda”. Por su parte, Antonio Cortijo, de la iniciativa “Partcharán”, hizo hincapié en que “este proyecto nos ha puesto en el mapa, y lo más importante es que nos ha puesto en red, y gracias a eso hemos creado sinergias con otros productores cercanos a quienes no conocíamos”.
Durante el evento, tanto la parte promotora del proyecto, como las personas asistentes al evento compartieron impresiones, y sobre todo una visión: “la transición a lo agroecológico va a ocurrir; los territorios que se preparen para este hecho podrán asegurar un desarrollo económico local y la conservación de su patrimonio natural y cultural”.
Las promotoras del proyecto también señalaron que “es necesario que autoridades y administraciones sigan caminando hacia un apoyo real de las iniciativas agroalimentarias locales y sostenibles, donde se adapte la normativa a la realidad del pequeño y pequeña productor/a, que son realmente quienes generan economía local, apoyando la creación de redes y sinergias, manteniendo vivo el comercio en las zonas rurales y sobretodo, fijando población en los territorios.”
Más información: www.minchadaqui.net
“Baba”, que significa abuela en búlgaro, es una iniciativa que junta a jóvenes urbanos con señoras de edad avanzada en pueblos en vías de despoblación en las Montañas Rhodope en Bulgaria. Esta iniciativa sienta las bases para una intercambio real de conocimientos y cuidados entre jóvenes y ancianas a través del pensamiento creativo y el enfoque etnológico. El resultado es una nueva cualidad de las relaciones humanas entre generaciones, documentación y utilización creativa del folclore local y el emprendimiento de proyectos sociales que ayudan a que los pueblos florezcan de nuevo. 20 jóvenes en paro van durante 4 – 6 semanas a un pueblo remoto a vivir en casas locales antiguas. Allí aprenden artesanía y trabajan juntos con la gente local en la creación de una nueva idea innovadora para un producto, servicio o evento que atraiga un mayor interés hacia el pueblo.
La primera vez que oímos hablar sobre esta iniciativa fue en un taller organizado por el
The Growing Club (el club del crecimiento) es un negocio de moda alternativa para mujeres comerciantes independientes, propietarias de microempresas y fundadoras de organizaciones sin ánimo de lucro. Hay una clara evidencia de que los negocios que tienen un instructor empresarial y tienen estructuras de apoyo in-situ, tienen un mayor crecimiento, pero no todo el mundo puede permitirse un instructor y no todos los instructores entienden las diferentes tareas con las que tienen que lidiar las mujeres. La emprendedora detrás de esta iniciativa social es una madre soltera y propietaria de un negocio, que no encontraba un coach que comprendiera realmente lo que ella quería conseguir. Ella, autónoma, desarrolló esta iniciativa en Galgate (un pueblo al sur de Lancaster) con el objetivo de ayudar a las mujeres que luchan en zonas rurales, quienes a menudo son ignoradas por los servicios de apoyo a las empresas, o cuyos negocios muchas veces son desestimados como estilo de vida, al tiempo que hacen funcionar sus negocios desde casa, conciliando vida familiar y laboral. Las mujeres inscritas en el programa son seleccionadas desde diferentes plataformas, como organizaciones que luchan contra el abuso doméstico, que trabajan con gente con problemas de salud mental, o con personas que han salido recientemente de prisión y están buscando una segunda oportunidad para integrarse en la sociedad.
Detrás de esta iniciativa hay otra gran emprendedora. Con la idea de crear oportunidades de integración en el área montañosa de la Sierra del Segura (Albacete), una joven de la zona fundó una asociación para impulsar el desarrollo local, y posteriormente creó una empresa local dedicada a actividades productivas mientras formaba a personas en riesgo de exclusión a desarrollar habilidades sociales y laborales. Más de 50 mujeres han participado hasta la fecha en su primer proyecto productivo, Costurízate, centrado en la formación para el desarrollo de habilidades en el sector textil.
En el Tirol del Sur, un grupo de ganaderas y agricultoras ofrecen servicios de cuidados de niños y ancianos en sus granjas, lo que diversifica sus ingresos a la vez que fomenta la interacción de niños y ancianos con la naturaleza. De este modo, la granja se expande como un lugar de enseñanza, ofreciendo una herramienta complementaria y alternativa a la educación ambiental; alejándose de la educación clásica sobre el medio ambiente y la naturaleza hacia una integración directa con los recursos agrarios y el ambiente como elementos de formación, la granja aspira a estimular la curiosidad de los niños en la formación, así como desarrollando su conciencia hacia los recursos ambientales, sostenibles y rurales. El servicio de guardería incluye cuidado adaptado individual, acogiendo hasta a seis niños por granja, horario flexible, integración en la estructura familiar, y la transmisión de valores tradicionales y culturales, educación ambiental, y cuidado en épocas festivas y en diferentes eventos. Además, garantiza un servicio fundamental cerca de casa en una zona de montaña donde no hay gran disponibilidad de servicios y donde, si no fuera por esta iniciativa, muchas familias tendrían que desplazar a sus hijos a varios kilómetros de su casa para poder dejárles con alguien mientras trabajan.
Cuando la recogida de desechos fue abandonada por las autoridades a mediados de los años 90, una mujer, -Zeinab Mokalled-, instaló un sistema de recogida de basuras en equipo a base de llamar a las mujeres del pueblo para ayudarle a ir puerta por puerta. Las mujeres crearon un sistema de reciclado completo con sus propios recursos (empleando por ejemplo sus propios corrales como área de almacenamiento para el reciclaje de desechos). En 1998, las mujeres formalizaron sus esfuerzos creando una ONG: Nidaa Al Ard. La organización está prosperando, y estudiantes y activistas visitan frecuentemente el proyecto para aprender. Pueblos cercanos, como Kaffaremen o Jaarjoua, están adoptando ahora sistemas similares.
Yolanda Pueyo Estaún es directora del
Las zonas áridas y semi-áridas se caracterizan ambas por la escasez de agua que sufren gran parte del año, y se diferencian por la magnitud de dicha escasez. La escasez de agua que sufren los ecosistemas es un balance entre lo que llueve y lo que se evapora y transpira, que depende de la temperatura. Con estos dos valores se obtienen los índices de aridez que definen los territorios. La vegetación desarrolla numerosas estrategias para sobrevivir en condiciones de estrés hídrico, y el funcionamiento de estos ecosistemas es muy interesante. Por otro lado, el pastoreo es el principal aprovechamiento de estas regiones. Los animales que pastan se convierten en un componente más del ecosistema en nuestros estudios.
Son ecosistemas muy diferentes. A pesar de que los animales que pastan tienen algunos efectos similares en cualquier ecosistema: eliminación de biomasa vegetal, aporte de nutrientes por las deyecciones, etc., las consecuencias para la dinámica de los pastos son diferentes según el ecosistema. En los pastos subalpinos el pastoreo es un actor clave para su conservación, ya que sin él, el pasto pronto evolucionaría hacia comunidades de matorral y bosque. En estos ecosistemas las plantas compiten por el espacio. El pastoreo mantiene bajo control a plantas que de otra manera dominarían la comunidad, aumentando la diversidad del pasto. En las zonas áridas y semiáridas la dinámica vegetal es muy lenta, y cobra mayor importancia que los pastos mantengan una adecuada cobertura vegetal que sostenga la productividad vegetal y proteja al suelo de una posible degradación.
